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Full text of "Quanto mienten los indicios y el ganapán de desdichas : comedia famosa de don Juan Bautista Diamante"

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N.63. ' Pag-i 

COMEDIA FAMOSA. 

QUANTO MIENTEN 

LOS INDICIOS, 

Y EL GANAPAN 

DE DESDICHAS. 

£>£ DON JUAN BAUTISTA DIAMANTE. 

hablan en ella las personas siguientes. 

ct rÍ , qife Á GaUn ' *** Roberto , Barba . ***■ Roseta» Graciosa . 

WJos, Duque de Borgoña. *** Porcia su hija» Dama. *** Laura» Criada, 
¿frtco su sobrino. *** Flérida» Dama. *** Música. 

^«uardo , Galan. *** Montera» Gracioso. ***» Acompañamiento. 


JORNADA PRIMERA. 


!^ et } Enrique ¡ Galan» Roberto , 2for- 
Federico de camino , Eduardo, y el 
“que leyendo una carta , y dexa 
■ts caer la cubierta. 

p U % Ue ' A Leve traición. 

e ? er ' x\. La carta 
jy* puesto al Duque en cuidado. 
^«í*. Vuelva á leer otras mil veces, 
v a beber el recatado 
®°® n ° » por los ojos 
del corazón estrago. 

se ™ 1° que le enoja 
„, ü ”í"e? Rol,. Qué tendrá Cáelos, 
S u e suspira ? Editar. Su desvelo 
£) 0tlV;1 m > sobresalto. 

Válgame Dios! quál será dp 

1 traidor entre los quatro ^ 

S qu>en mi secreto fio, 
a quien mi grandeza parto > 


Quién , Federico , te dio 

esta carta ? Feder. Con recato 

y con secreto , señor, 

la puso-en mi propia man® 

el de Saxonia , á quien yo, 

de vuestra Alteza enviado, 

fui á unux.Duque.X 3 i sé á qué fuiste; 

pero no me persuado 

á que sea para mí, 

y así quiero averiguarlo: 

levantad esa cubierta, 

y leedla todos quatro. 

Rob. Qué será esto? Feder. Sín mí estoy. 

Enriq. Sin mí animo. 

Edua. Soy de mármol Alzanlacubierta. 

Duque. Qué os suspende? cómo dice? 
leedla todos. Los 4. A Carlos 
de Borgoña el Justiciero. 

Duque. Pues cómo hay traidor osado, 
A « 





2 Qucinto mienten los indicios. 

si el Justiciero me nombro, en guerra y paz me ha servido# 

que de mí desconfiando, . pues presumir que Eduardo, 

no piense, que mi justicia que es todo mi valimiento, 

de su corazón ingrato puede ser aleve y falso, 

arranque aleves raíces teniendo el propio dominio, 

de delitos recatados? que yo, en todos mis Estado$¡ : ‘ 


Pues si empuño la cuchilla 
en venganza de un agravio 
traidor, mas que siega espigas 
el Labrador en el campo, 
derribaré yo cabezas Empufya, 

traidoras : pero qué hago ? 

Enriq. Señor::- Rob. Señor::- 
Feder. Señor::- Eduar. Yo::- 
JDuq. Tras sí el furor me ha llevado, 
y aunque pudiera la ira ap. 

descubrir algún amago 
en que conociese quál - 

me ofende , quando los hallo * 
«on un propio afecto á todos, 
en la duda me he quedado. 

Rob. Si mi cabeza te enoja, 
á tus pies , invicto Cárlos, 
la tienes. Enriq Muera á tus iras, 
s*ñur, quien dé* desdichado 
te ha enojado , si soy yo. 

Feder. Si hubieres imaginado 
delito en mí , aunque ninguno 
he cometido , tu tnano 
me dé la muerte , señor. 

Edmr. Mientras no esté declarado, 
siga á los otros mi afecto. ap. 
Porque yo nada adelanto 
con decir, que si te enojo 
me quites la vida , añado, 
señor , que aunque no te enoje, 
á tus iras me consagro. 

JDuq. Hay confusión mas extraña! ap. 
que el uno es traidor es llano: . 
quál será? válgame el Ciclo! 
¿Roberto , que me ha criado, 
no puede ser; Federico 
es sangre mia ; y es claro, 
que á tener que rezelar, 
la carta hubiera ocultado, 
y el de Sixonia tampoco 
con él me hubiera avisado, 
si él fuera traidor : Enrique 
siempre leal y esforzado, 


qué de discursos revuelvo, 
y en ninguno me adelanto. 

Feder. Señor, qué es esto ? 

Eduar. Qué tienes ? 

Duq. A estos da mayor cuidado# 
al parecer, mi dolor; 
pero no porque calláron 
aquellos indician ménos 
sentimiento, averiguando, 
que tal vez en su silencio . 
se oye mas que en muchos l^ 1 
si callo el delito , dexo 
pendiente un mortal cuidado 
á mi vida : si le explico, 
en muy grave parte falto 
á mi estimación g pues siendo 
yo quien publique mi agravio# 
disculpo al que -le comete, 
ó le animo poco sabio 
al que me falte al respeto, 
que yo 'mismo á mí me fal^ 
dex >r de decirlo ya 
es unposible , pues hago 
sospechosa mi razón, 
v no averiguo mi daño: 
s< lo en cómo lo diré 
tengo la duda ,. que hay caso* 
imposibles de decirlos 
po. el modo de explicarlos. 

Rob. Merezcan . señor , mis caí * 31 
si "supieron obligaros 
mis servicios , que partáis 
conmigo vuestros cuidados: 
qué morral veneno es 7 

el que esa carta os ha dadov 

Duq. Ya hal é el mojo de 
Leedla, Roberto, notando, ! 

que el traidor de que me 
es el uno de los quatro; j 

y ved , que á los tres i>np° j 
que yo quede asegurado 
del uno : la causa es esta, 
Jaiec« y partes os hago* -peí' 


ap. 

ap. 


J^csde aquí oculto veié Retírase. 
s > esta experiencia dice algo. 

Atendedme , Caballtros, 

S üe leo, porque salgamos 

esta confusión. Eauar. Pendiente 
tengo el alma de sus labios, ¿p. 

Lee R 0 b Un© de los mas favorecidos de 
vuestra Alteza , me ha dado aviso 
de que pasa por mis tierras á tra¬ 
tar liga contra mí con el Duque de 
Austria ; y aunque su muerte ó su 
prisión pudieran asegurar mis de¬ 
signios , no quiero deber á traición 
cobarde, lo que puedo á mi propio 
v alor: y así, le aviso , que mire de 
S l, ien se fia , si aspira á la Corona 
del Sacro Imperio. Dios guarde á 
vuestra Alteza. 

tj. El Duque de Saxonia. 

Aduar. No es tanto el mal. 

-Los tres Gran traición. 

Eduar. Esforzar es necesario 
el fingimiento. A saber 
quién era el aleve osado 
que al de Saxonia avisó 
de lo que solo ha fiado 
de los quatro el Duque, hiciera 
de su vida tal estrago, 
que diera al mundo escarmiento. 
yjpaño Duque. Bien confié de Eduardo. 

Aeder. Y quando á ti te faltara 
valor ó lealtad , mi mano, 
de aquella sangre animada, 
que ofende el traidor ingrato, 
e diera mil muertes. Duq. Nunca 
tan vivo efecto fué engañó. 

Quien adelantaros viera 
a los dos entre los quatro 
en ' el sentimiento justo, 
que vuestro enojo ha mostrado, 

5e persuadiera , aunque mal, 
que el furor habia dexado 
Sl n calumnia vuestra fe: 

Y aunque yo no me adelanto 
a temerá! io juicio, 
s ’ n qu e fuese temerario, 
c teyera ( mas no ío creo) 

Viéndoos mas interesados 
en muerte ó prisión del DuqQe> 


De Den Juan Bautista Diamante. 


á ti como su inmediato, 

Federico ; y á ti como 
sn valido , Eduardo; 
pues el mas favorecido 
tiene mas señas' de ingrato, 
que era de uno de los dos 
la traición ; pues bien mirado, 
ni yo ni Enrique podemos 
tener fin de adelantarnos 
con su prisión ó su muerte; 
y de esta'manera hablo, 
por si acaso algún discurso 
infamemente villano 
se atreve á mi honor. Enriq. O al (nío, 
en cuya demanda paso 
á sustentar cuerpo á cuerpo, 
miéntras no esté averiguado 
quál es el aleve amigo, 
quál sea el traidor vasallo, 
que es el uno de los dos, 
pues es uno de los quatro; 
y por guardar el decoro, 
que á estas paredes Ies guardo, 
al que ese guante primero 
Arroja un guante. 
levantare , si ha pensado, 
que en mí puede haber delito, 
le espero antes en el campo, 
donde::- Feder. Yo. Eduar. Yo. 

Arrójanse los dos d coger el guante , y 
sale el Duque. 

Duq. Pues qué es esto? 

Eduar. Suelta. Feder. Suelta tu. 

Duq. Eduardo, Toma el guante. 

Federico , yo me quedo 
con el guante , con que es IIano p 
que á ninguno de los dos 
os toca salir al campo. 

Feder. Señor::- Eduar. Señor::- 

Duq. A quien toca 

por resuelto y por osado 
salir , es á vos , Enrique; 
y así, salid desterrado 
de mi Corte , que no es bien, 
que arrojos tan destemplados 
estén donde yo los vea. 

Enriq x Ved, señor, que aventurado* 
en un juicio , que suspenso 
está entre nosotros, hallo 

A 2 mi 


* 4 


mi honor con vuestro castigo* 
Dttq. Satisfacción quiero daros 
para este riesgo , qoe yo 
nunca á la justicia falto: 
salid de la Corte vos; 
vos , Roberto , retiraos 
á vuestra casa ; y estad 
miéntras otra cosa os mando, 
sin salir vos de mi Córte, 
Federico. Enriq. Tu mandato 
es ley. Roí. Tuya es mi obediencia. 
Feder. A tu precepto me allano. 
Enr. Paciencia , males. Rob. Desdichas, 
paciencia. Vanse. 

Feder. Dolor, suframos. Vase. 
jDuq.'Ve n tú, Eduardo , conmigo, 
que’á ti te ha privilegiado 
de mi enojo mi cariño. 

Eduar. No te miro, por si acaso 
rezelas de mí, que puedo 
haber sido yo. Duq. Eduardo, 
do te disculpes, no sea 
que tu disculpa diga algo, 
que nos haga á ti y á mí 
infelices , quando es llanp ? 
que solo tu ingratitud 
irte hiciera á mí desdichado. Vase. 

Eduar. Bien hasta aquí ha sucedido, 
pues el Duque asegurado 
queda : Enrique se despide 
de los zelos , que tne ha dado 
con Porcia. £a pues , fortuna, 
dame de Porcia la mano, 
que en ti fundo ser su dueño, 
y dueño de estos Estados. Vase. 
Salen Enrique y Montera , Gracioso. 

Enriq. No tne hables. 

Mont. Pues si á buscarte 
vengo de Porcia muy tuya, 
si vengo de parte suya, 
cómo puedes enojarte ? 

Oye de aquel Serafín 
lo que á decirte tne envía. 

Enriq Ay Porcia adorada m¡a! 
llegó de mi vida el íin, 

Mont. Q *é fía , señor? considera, 
que Porcia te está esperando, 
loca de amor como Orlando. 

Enrig* Nj me dexurás, Montera? 


Qaanto mienten los indicios. 


. di ? 5 


Mont. Qué es qne te dexe? no entWl 
contento en Palacio ahora ? , 

qué te ha sucedido ? Enriq * 
preven , Montera, dos Postas, 
y vamos á casa antes 
que desarrugue la sombra 
su negro capuz por luto 
de mis ya difuntas glorias, 
me verás partir, Montera, 
ó morir , si son dos cosas 
distintas ausencia y muerte, 
en quien se ausenta y adora* 
Mont. Y qué respuesta daré 
de lo que me dixo á Porcia? 
Enriq. Pues Porcia á ti qué te 
Mo?u. Euo tenemos ahora? 

Enriq. No estoy en mí de dol° f ' ( 
Mont. Que te aguardaba hecha ^ 
de sus jardines , adonde 
de sus mexillas hermosas 
copiaba el jazmín candores, 
y los claveles aljófar. 

Enriq. Déxarne morir. Mont. Sí h af ■ 
Enriq. Si acaso mis ansias locas 
(cuerdas debiera llamarlas, 
pues la muerte me ocasionan) 
tan justamente no han hecho 
el oficio que les toca: 
pero sí habrán hecho, sí, 
que el tormento que me inforfl^ 
es muerte : ya murió Enrique* 
Mont. Téngale Dios en su gloria 
que era un hombre muy honrad 0 ' 
Voy á despedir las Postas, 
pues ya no son menester. . ? 
Enriq. Burla haces de mis congojé', 
sígueme por aquí. Mont. Vam 0 *' 1 
pues ya tu intención es otr 3 * j 
Enriq. Cómo otra ? Mont. Comó 5 ^ 
la calle , señor , que tomas., 
á quatro pasos darémos 
con los jardines de Porcia, ü ¡j 
y aun á tres , y aun á dos , y 
á uno, y á ninguno. 

Enriq, Fuera obra 

del destino conducirme 
donde vine á canta/ glorias, 


a llorar penas; porque 


estas flores, que envidiosas 


trié" 





De Don Juan Bautista Diamanto. 


^'éron mis ventoras , vean 
a tr agedia lastimosa 

mi amor que allá verán; 
pues yo haré que noten todas 
la diferencia que un día 
hace á otro tan costosa, 
puesto que ayer eran dichas 
h»s que hoy han de ser congojas. 

. Canta dentro la Múde a. 

^tísica. Aprended , flores , de mí 
lo que va de ayer á hoy, 
que ayer maravilla fui, 

_ y hoy sombra mia no soy. 
™°nt. Porcia se viene acercando 
a nosotros con la tropa 
de sus Damas. Enriq Quién dixera, 
que es m j ¿olor ver ^ Porcia? 

Mont. Quien supiera , que si e« linda 
una, es mas linda otra, 
y que amarga Doña nba 
siempre como Doña olla. 

Salen Porcia , Dama, Roseta ¡Grado- 
sa , y Damas. 

Porc. Mudad de letra, que no 
quieren de mi amor las glorias 
que haya mudanza en las dichas. 
■Unriq. Por eso , divina Porcia, 

*o quieren mis penas. Porc. Cómo? 
^nriq. Manda repetir la copla, 
que ella te responderá; 

Pues miéntras hay quien nos oiga, 
Sef á mi intérprete triste 
y> s ° consonancia sonora. 

Repetid una y mil veces, 
uesde la florida alfombra 
e aquel cenador , la letra, 

P Ues gusta Enrique ; y dos cosas 
unseguiiémos , tú oirla, 

Pues te agrada, y sin zozobra 
te yo á ti lo que ella 
e Ca 11 a re misteriosa. 

rl* te orcemos. Vanse. 

P^ven al punto las Postas, 

J avísame 


5 


es cosa 


non ' , a<lüi Mont • ^seta, 
n es torvabis.' R 0 S et. Y 

■^o^ y rt P “f Sta en razon * 

Qual eras, 

lIU j para zurcidora ! 


Roset. Luego se verá. Mont. Qué dices? 

Roset. Que , á Dios , Montera. 

Mont. A Dios , goira. Vanse. 

Porc. Quando te esperan mis ansias 
el breve plazo que legran 
de alivio , viéndote , Enrique, 
tan á hurto , que aun las sombras 
me sobresaltan , parlera 
tu suspensión me malogra? 

Qué tienes , Enrique mió? 
qué accidente te ocasiona 
á suspirar ? A las flores 
miras ? qué en eso me informas? 

Enriq. A responderte iba ( ay triste!) 
pero porque te responda 
sin hablarte , aquel concepto 
sea in¡ voz lastimosa; 
mi asunto estas flores vanas; 
mi explicación la memoria 
de mis ya pasados bienes; 
pues para que de su pompa 
recojan la presunción, 
mi color las aliciona; 
la brevedad de mis dichas 
su brevedad las exhorta, 
y aquel acento las dice: 
si hablo con ellas , perdona, 
y no contigo , que no 
son corteses las congojas. 

Música. Aprended , flores , de mí 

lo que va de ayer á hoy , &c, 
Enriq . Bella vanidad del prado 
es hoy vuestro imperio hermoso, 
flores^ yo fui ayer dichoso 
para ser hoy desdichado: 

Trocóse el fe’iz estado, 
nada soy de lo que fui 
en la dicha que perdí; 
mirad que qualqoicra es vana, 
y á ser lo que. hoy soy mañana, 
aprended , flores , de mí. 

Porc. Tan suspensa me ha dexado 
tu dolor encarecido, 
que aunque el efecto he entendido, 
la causa no lie penetrado: 

Tví , Enrique , desconfiado 
de mi amor? tú con temor? 
vive mi amante dolor, 
que alevemente ha mentido 

quien 






6 * Quanto mienten los indicios. 

quien contra mí ha concebido y no ausente, yo pedido 


'i / 

el' escrúpulo menor, 

Miente tu fineza , y miente 
tu presunción ignorante; 
perdóname por lo amante, 
dueño mió , lo impaciente: 

Que si no hay dolor prudente* 
por poco que llegue á* ser, 
dolor que hace padecer 
á una alma tanto pesar, 

‘cómo cortés ha de estar? 
cómo prudente ha de str? 
Acábame de decir 
-de tu mal el fundamento, 
que no será tan violento 
como llego á presumir: 

No me dtxes discurrir, 
templa mis penas mortales, 
mira que no son iguales 
mi discurso y tu rigor, 
que un dolor es un dolor, 
y un discurso muchos males. 

H .bla Enriq. Fáltame el valor. 

Porc. Ya es mi tormento menor 
que el tuyo , según oí. 

j Enriq. Por qué , hermosa Porcia, di? 

Porc. Porcia tu f oz no dixera, 
que de. amor tu dolor era, 
si tuvieras dyda en. mí: 
y así , explica la violencia . 
que sientes. Enriq • Violencia es. 

Porc . Di de qué procede pues ? 

Enriq. De mi amor y de tu ausencia. 

Porc. Y* es igual nuestra dolencia, 
uno , Enrique nuestro mal, 
que donde hay amor igual, 
y el mal de ausencia ha de haber, 
es donde no puede ser 
el tormento desigual. 

Pero quién? Enriq. El Duque, Porcia, 
lo mandó así ( piedad , Cielos! ) 
faltando esta vez conmigo 
al blasón de justiciero: 

Y en fin , entre dos peligros 
de amor y honor me contemplo, 
sin ti obedeciendo al Duque, 
sin honor sino me ausento. 

Yo ausente , quedas expuesta 

de Eduardo á los recuerdos; 


mi honor : discurre si debo 
sentir dos males tan males» 
que en uno, Porcia , te arribe 1 
sino te pierdo ; y en otro 
la vida y el honor pierdo. 


Porc. Ay infelice de mí! J 


qué te ausentas? Enriq . Y tan 
Porcia , que en qualquier insta 
peligro que me detengo. J 

Porc. Y dónde vais? Enriq> A ® 
pues Otra cosa no llevo J 

que hacer. Porc. Qué motivo has 

al Duque ? Enriq. Del labio 
lo sabrás, que á mí me irop¡d e 
los labios el sentimiento. 

Porc. No por tu vida , sino 
por tu honor , Enrique , qui ef 
darme al penoso partido 
de vivir sin ti , si puedo 
vivir , Enrique , sin ti; ^ 
pues eres::- mas quando inte^ 
no detenerte , del llanto 
apele al valor mi esfuerzo. 
Parte , Enrique , pues que d‘ c 
que el honor te importa ; pe f0 
sabe , que quedas conmigo, 
porque el cobarde rezclo 
de Eduardo::- Enriq. No 
Porcia , que quando hago es tü 
para olvidar esa pena, 
es acordármela yerro: 
tú eres quien eres. Sale 
Mont. Las Postas 

están tomando los piensos . 
de los bocados. Sale Laura^ 
Laur. Licencia, 

sobre su aviso primero 
de visitarte esta tarde, « 

aguarda Fiérida. Porc. Cie\° 1 
tened piedad de mis ma! eS ** 
Enriq. Dadme valor , sufrim ieI1 
Porc. A Dros , Enrique. 

Enriq. A Dios , Porcia. ^ 
Porc. No quiero mirarle. 

Enriq. Pruebo 

á no mirarla. Porc. Mas ' ¿I, 

* -r-s. / A -*#»!* Jv / 


Á 


a no miraría, x utl. . 

Enr. Pero cómo::- Porc. A ve f 


jznr. rero como::- rorc. n. . t ,r 
Enr. Vuelvo á verla? Porc< E n 0 Ít 





«w 




De Don Juan Bautista Diamante. 


Porcia mía? Porc. Pero esto 
® s morir. Enriq, Esto es morir: ap. 

> * orc ' a ? Porc. Eoriqae ? 

yj«os.A Dios. Mont.LaosDeo.Vanse. 

. Poseía con una escala de cuerd ís y 
P u n bolsillo , y detiene á Laura 
°«r.Aguarda, Laura. Latir. Ya aguardo. 
0í * Escala y bolsillo. Laur. Bueno: 

qué me quieres decir ? 

0s ' Que aquí hay trabajo y dinero. 
ai{ r. Explícate inas. Ros . Ya sabes, 
9 u e Eduardo de amor ciego 
adora á nuestra ama , y que 
e Ma le mata á desprecios, 
porque ama á Enrique ; que Enrique 
es un pobre Caballero, 
y que no nos ha valido 
dos reales en todo el tiempo, 
que ha que las dos trabajamos 
en su favor. Laur. Sé todo oso. 
««.Pues sabe ahora, que Eduardo, 
nado , según entiendo, 
en que desterrado Enrique 
sale hoy , dispone resuelto 
▼er á Porcia : el para qué 
^1 lo sabe , y yo lo pienso: 
a cuyo fin me ha enviado, 

«omo quien sabe , que el viejo 
c mrra puertas y ventanas, 

*? ta escala con cien ruegos 
dorados, que encierra en sí 
este bolsillo de arriero: 
a eífcala para ponerla 
mi atna en el aposento, 


«n la 


ventana que 


•ene reja ; y estos ciento 
P ara que el yerro se dore, 
P u es le desconoce el hierro 
°tado ; mas viendo yo, 
^ Ue sola no podré hacerlo, 
P° r que Porcia no me dexa 
u 8 ar para nada , quiero 
J Ue tú l a esca i a afiances, 
trabajo repartiendo, 
y° de traerla hasta aquí, 

Y tu de ponerla luego, 
urque también se reparta 
Z K '« -I diñe,o; 

nadie murmurará. 


siendo criadas , de vernos 
ayudantas de Amor , que es 
nuestro oficio , y de él comemos. 

Latir. En fin, Roseta , tú vienes 
tan puesta en razón , que cierto, 
que no, sabré replicarte; 
á los cincuenta me atengo. 

/Jor.Qué dices, en fin? Laur.Q ue venga 
la escala , que yo me ofrezco 
á ponerla por servirte. Tómala. 

Ros. Jesús , y lo que te debo ! 

Laur. Tú, qué? /^.Cincuenta doblones. 

Latir. No hablemos, amiga, en eso; 
yo los había de tomar ? 
regálate tú con ellos, 
que á mí tne basta serviros 
á ti y á ese Caballero. 

Ros. Toma , bobilla. Laur. No haré. 

i?o¿.Ea X¿z«r.Porfiar no quiero. Tómalos. 

Ros. Pues apartémonos , yó 
á ir con mi ama , supuesto 
que con Fié ida á su quarto 
llega.Zd«r.Y yo, amiga, á su tiempo 
haré lo que á mí me toca. 

Ros. Hija , Laurita , secreto 

ahora , -y después no hagamos, 
que los ciento sean doscientos. 

Vanse,y salen Porcia y Tlérida, Dama . 

Porc. Disculpa que te reciba, 

Flérida , sin el contento, 
que acostumbra mi amistad, 
que es justo el dolor que tengo. 
Ay ausente Enrique mió 1 ap. 

L?hr. Mucho , hermosa Po*cia , siento 
hallarte tan disgustada: 
serena el hermoso cielo, 
y sabe , que á visitarte 
y á pedirte perdón vengo 
de un' delito , que cornete 
mi amor contra tu respeto. 

Porc. Tú delito ? Fler. Yo delito, 
pero de amor. Porc. No te entiendo. 

J Fler. Yo te lo diré , fiada 
en la amistad que te debo. 
Callaréle , qué es de honor, ap. 
aun mas que de amor, mi empeño: 
ah , Federico traidor, 
falso amante? que no quiero 
acordarle á mi vergüenza 

lo 


s 


io qae á mi dolor le acuerdo. 

Ya sabes , que Federico 
llegó hoy de Saxonia. Porc. Cierto 
que no !o sabia. Fler. Pues 
sábelo. Porc, Sí haré, si en eso 
te sirvo. 6a le Roseta. 

Fiérida viene 

sin cántaro , mas con zelos, 

y mi ama hasta ahora no 

pienso , que me ha echado ménos. 

Porc. Prosigue. Fler Yo pues, amiga, 
amo á Federico dentro 
de aquella línea , que une 
á! decoro y al afecto; 
pues de otro modo , rti yo 
decirlo , ni tú saberlo 
pudiéramt s. Roset. Claro está. 

Porc. V^mos, Fiérida , al suceso, 
que me mata quien me estorba 
mis amantes sentimientos. 

Fler . Ketiióse Federico „ 
zeloso , seguu entiendo, 
aunque sin razón, porque á on® 
de estos hombres majaderos, 
que sin mas motivo , Porcia, 
que sus locos devaneos, 
vio ser fantasma en mi calle: 

Jo que allá sucedió entre ellos 
no sé ; pero sé , que entrambos 
con diferentes pretextos 
dexáron de verme , el uno 
á su temor , según creo, 
atendiendo ; y Federico 
á sus mal fundados zelos. 

Fué en este tiempo á Saxonia, 
del Duque enviado , y viendo, 
que de Saxonia venia, 
mi estimación pretiriendo 
á mi reparo , he querido 
satisfacerle , y á intento 
de lograrlo , en nombre tuyo, 
lo que te estima sabiendo 
(oxalá no lo supiera, ap¬ 

iñas no he hallado otro remedio) 
á tu casa le llamé 
para hablarle en ella ; y puesto 
que solo de esta manera 
pude lograrlo , te ruego 


Quanto mienten los indicios. 


de confiada te ofendo* . 

Porc■ Si me ofendes , pues flO e$ J 
aventurar mi honor, puesto 
que si mi padre llegase 
en ocasión , que aquí -dentro 
estuviese Federico, 
ponías mi honor á riesgo, 
y aun mi vida ; y así, amig 3 » 
antes que llegue , te ruego ^ 
que te vuelvas. Fler. Y» lo “ ,cl 
pero esc ya no es remedio, 
pues viene de ti llamado, j 

sino es que tú quieras. Porc . 
Fiérida , no des licencia 
á mal mirados despechos, 
que si siento imaginarlos, 
mira qué será entenderlos; . {j 

y así::- Ros. Señora , que es ta f ^ 
y estamos á obscuras. Porc 
que un delito h'ciste , no 
dos , buscando en el primero 
disculpas , que en el segundo 
«o las halle el pensamiento. ^ 
Fler. Mucho Porcia se ha tci»P*‘ 
de aquel enojo primero; 
ya creo que no acerté 
en elegir este medio; 
mas pues á mi honor le irop^ ’ 
tengan paciencia mis zelos. j 
Qué resuelves pues? Porc. E 5 ' 

contigo. Fler. Mucho te debo* 

- - - - - • • 


que me perdones ? si á tuerza 


Roset. Ya habrá muy honrada!^ 1 
Laurilla la escala puesto. * , 
Al pañoFeder.'Oe, Porcia, á quid 1 líi \ 
me llama un papel, y creo, 
que es para que su hermoso^» 
siendo el llamarme tan nue v °> 
efttre mí y entre su padre, 
del enfido de hoy el duelo j¡, 
en amistades convierta. 

Fler. Federico es. Porc. Saca 

luces, Roseta. Ros. Al instante* ^ 
Feder. Si es por presumir , ^ ü6 
llego á vuestra esfera yo, 
la prevención agradezco; 
aunque debiera sentir, (0f < 

que lo que ciega el sol v ueS 
penséis que pueda alumbrar 
material luz, conociendo 






Qüe ha de tener mayor fuerza, 

S Ue el accidente, el remedio. 

Ah traidor! yo mi desdicha ap. 
busqué. Feder. Ya á serviros vengo 
rendido. Fíer. Pero ya miró 
mi ceguedad por mi riesgo. 
e der .No me habíais? Porc.Yo t Federico, 
porque no se gaste tiempo 
tan importante , que arriesga 
planto á mi opinión la debo* 
no os llamé , y de ser así 
lo que digo , es el respeto 
Flerida que os escucha, 
el testigo que os ofrezco: 
e j* a °s llamó cautelosa, 
e la os escucha, y yo os ruego, 
a ella la atendáis., y á mí 

ftX.p q „ U efFfe,¡r> 5U “° l>reSt0 ' 
Rosctay Lmra - 
Krc.Ay infeliz! Wp rest0( 
WQue ll ega . / W p K ¡ : 
volverse á P alac ¡o luego, 
y en volviéndose podréis 
salir, en este aposento, 
presto, señor Federico, 
os ocultad. Feder. Obedezco 
que mandáis: por no ve*. 

* Flerida , y porque luego 

V “ *, Potcia ' Retírase. 


De Don Juan Bautista Diamante. 


ap. 


Ay triste! 


i lol Federico dexo .Sale Roberto. 

•/U Uegar, que os esperaban 
P e de los criados vuestros, 
y por feliz la ocasión 
Uve i si hay dichoso tiempo 
f ra . Dn triste de llegar 

i* 1 Ca . Sa » P ues 9« e puedo 

vaT e ;' r " endo: (»y de nví! 
Periné ’ P' adosos Cielos!) 

Ro/.\V u ° traos > s <-'ñor > 

f/er v' C,, 1 penaS ’ 

Véroslas sentir padezco. 

| a leudo voy de pensar 
Rol £ USa 1'i? dí á mis «los. 

«o*! HasTa l^ N ° paseis de a< 3HÍ. 

• «asía la carroza debo 1 

Empanaros. F ler .Ea nada 


a P- 


os replico. Porc.'E n tal empeño 
me dtxais ? pler. Qué puedo hacer, 
si así, Porcia , se ha dispuesto ? 
perdona , y procura, amiga, 
que ese traidor salga luego, 
y yo dexaré en la puerta 
quien cuidará de saberlo. Vanse. 

Roset. Fixástela ? Laur. Lindamente; 
pues soy yo boba? /Vrc.Quién,Qelos, 
sin delito se habrá visto ap. 
en tan conocido riesgo? 
no me bastaba el dolor 
de mi ausente Enrique? Paesto 
qne á acompañarla salió 
mi padre, mirad si ha vuelto 
á Palacio , porque pueda 
salir este hombre. Roset. Lo cierto 
es , que todo lo ha cerrado, 
y con la llave , gimiendo, 
vuelve en la mano. Pora. Ay de mí! 
si Habrá entendido algo de esto? 

Sale Roberto. O caducas esperanzas! 
ó mal premiados desvelos 
de mi honor! Porc.B ien sus palabras 
avisan su sentimiento. ap. 

Señor , qué es lo que te aflige ? 

Rob. Porcia , un grade sentimieuro, 
que toca en mi honor. Porc. Ay triste! 
que se declara mi riesgo. ap. 

Rob. Federico::- Porc. Ya no hay duda$ 
llagamos , dolor severo, ap. 

de la verdad la disculpa. 

Vino Federico ? Rob. Puesto 
que sabes , Porcia , que vino; 
sabe mas , que truxo un pliego 
al Duque. Porc. Corazón mió, ap, 
volvamos á nuestro acuerdo, 
que esta ya es otra materia. 

Roset. Hasta aquí quál te las tengo 
podía el viejo decir. 

Rob Resultó , que es largo esto, 
que Enrique va desterrado, 
y qire yo á mi casa vengo 
preso ; que está Federico 
fuera de Palacio , y dentro 
quien , en mi sentir , la culpa 
tiene de todo el suceso. 

Esto es lo que pasa , y yo, 
porque de dolor no puedo 

B ha- 


i o Ouanto mienten los indicios. 


hablar mas con mi desdicha, 

, me retiro á mi aposento, 
y en señal de luto triste, 
ventanas y puertas dexo 
cerradas ; no las abrais, 
porqoe'la luz ver no quiero. Vase. 

Porc. Entróse ya? Rosct. Si señora. 

Laur. Y cerró la puerta luego. 

Sale Federico. 

Feder. Porque oí que'vuestro padre 
se recogía resuelto, 

Porcia;:- Porc. Señor Federico, 
no es bien que se arriesgue tiempo 
de tanta importancia : y pues 
por donde salgáis no veo, 
sino por esa ventana, 
que no tiene reja , os ruego, 
que, ayudado de nosotras, 
por ella salgáis , atento 
á que una muger se vale 
de vos , que sois Caballero, 
y que á mi honor y mi vida 
le importa que" sea presto. 

Feder. Porque veáis quan cortes 
es mi amor, obedeceros 
sea la respuesta j y nada 
dificultéis de mi aliento, 
en quanto á arrojarme , pues 
en mi vida nada arriesgo, 
muriendo por vos : mas ya 
perdonad , que irme no puedo. 

Abre la ventana , y aparece Eduardo 
en ella , y embózame los dos. 

Eduar. Eu mala ocasión llegué. 

Poseí. Laura , dimos con los huevos. 

Porc. Hombre , sombra ó fantasía, 
quién eres? (válgame el Cielo!) 
ó cómo has llegado aquí? 
qué buscas ? Editar. Fingir pretendo 
la voz. Mas de lo que busco 
aquí , de aquí, Porcia , llevo. 

Porc. Aguarda , que no te has de ir 
pensando , que culpa tengo 
en que aquí á otro halles , ni él 
en que entres aquí , supuesto, 
que habiendo entrado cada uno 
sin culpa mia , en sí tnesmo 
tiene qualquiera la forma 
de ver al otro aquí dentro; 


y pues entrambos sabéis 
esta verdad , ambos presto • 
volved por esa ventana. 

Feder. Supuesto , que yo primero 
estaba aquí ( fingiré 
la voz también) el postrero 
es bien que sea en salir. 

Eduar. Yéndose ese Caballero, 
y quedando sola vos, 
tne iré yo. Roset. Malo va esto. 
Feder. Por esa ventana entrasteis» 
salid por ella. Eduar. No quiero- 
Feder. Yo os harésalir. Eduar .Probad 
Riñen los dos , y mata las luces Le ílf 
Porc. Ay de mí infelice! Roset. Pres tr 
mata las.luces. Laur. Huyamos. 
Porc. Caballero , Caballero. 

Al caer Federico , d xa a Por i a U 1 
pada en la mano , v ise Edu .rdo p° t¡ 
ventana , y sale d medio vestir R° ¡JÍÍ 
con la espada en la mano y una l llí 
Feder. Muerto soy. Eduar.De Fede íl( 
es esta voz , y pues puedo 
volver sin ser conocido, 
por donde me entré me vuel ffl ' 
Rob. En el quarto de mi hija 
el ruido es. Pero qué veo ! 
Porc. Ay de n.í triste! Señor? ¡ 
Rob. Porcia, en tu mano un a eeí°‘ 
un cadáver á tus pies?, ’| 

qué es esto , Porcia , quó es e 
sin luz , tu ventana abierta, (í 
y en ella una escala ? Porc. A' ,e 
valor mió , y del acasó ^ 

compongamos el remedio. j 

Rob. N-> hablas ? Porc Si señor 1 
me tenia el sentimiento ¡¡¡ 

de mi dolor , quando ( astucia 
socórreme ) ruido siento 
en esa ventana ; á ver 
quien le causa osada llego, JJi 

y encuentro un hombre etnb° 
el qual osado y resuelto, 
con torpe violencia quiso . ( o 

manchar nuestro honor ; 
le saco , y mato las luces, 
porque no me encuentre; c ' " 
me busca , y h lia su muer 
al impulso de mi aliento; ^¡e 


qtie e>to , aunque yo lo callara, 
te lo dixera el suceso. 

J\°b. Y quién fié el aleve osado, 
que á mi honor::- valedme , Cielos! 
que es Fedeiico , y aunque 
tan justamente le has mueito, 
por el lance que en Palacio 
Hoy tuvimos , Porcia , quedo 
perdido , si se imagina, 
que es tnio el delito, siendo 
s u tio de Federico 
ul Duque : ( favot, aliento) 
quién vio este suceso ? Porc. Nadie. 

p ues 9 Porcia mia , silencio, 
que me va la vida. Porc. Mármol 
seré , señor. Rob. Quitar quieto 
la escala , porque no sea 
de mi deshonor acento: Quítala . 

llevar el cuerpo á mi quarto. 
para pensar desde luego 
ponerle , que no descubra 
donde la muerte le dieron. 

Toma tu esa luz , y al punto 
te recoge con silencio, 
y ese acero oculta , donde 
nunca sea descubierto. 

Ven tu á mis brazos, que vivo* 
pedazos te hiciera en ellos} 
y tú este delito , noche, 
cubre con tu obscuro velo. Llévas-ele. 
0rc • Aunque del riesgo salí, 
es tanto el temor que .tengo, 
que voy pisando las tristes 
ne gras sombras de mi miedo. 


De Don Juan Bautista Diamante. 

ausente de Pe 


JORNADA segunda. 

p • Salen Enrique y Montera. * 
J\q r 7 c l' Mucho has tardado , Montera. 
ont. Verás p reS to que te engañas. 
r/ ^. Como ? Mont .Como mala nueva 

£ un ca se v j¿ ^ uc tarc j ara< 

n ^q- Qué mala nueva ? Mont .No mas 
t c una , pero muy bellaca. 
l ^q. Ausente de Porcia , no hav 
para mi pena tirana ^ 

^ad s¡rva de aoment0í 

-•Pues ese es el caso.£« r .Agoarda: 


estar yo ausente de Jt'crcia £ 

Mont. Si señor , que es una falsa, 
y no de música;:- una::- 

Enriq Mataiéte si me hablas 
en ofensa suya. Mont. Pues 
sino quieres saber nada, 
habiendo hecho quanto anoche 
me ordenaste , á cuya causa 
hasta ahora en este sitio 
me estás aguardando , marcha, 
que yo te seguiré , aunque 
lo que callo se me haga 
una apostema , y con ella 
rebiente por las hijadas. 

Enriq. Oye, oye,.que no resuelvo, 
que imagine mi desgracia., 
que para oirla (ay de mí!) 
no hay en mi valor constancia} 
y así prosigue. Mont. Si haré 
de muy bonísima gana, 
para que veas , que Porcia 
no es la Porcia de las brasas. 

Enriq. Di pues. Mont. Anoche quedé, 
para que tú no dexaras 
de partir al punto. Enriq. Ya 
sé de quedarte la causa. 

Mont: Junté letras y dinero. 

Enriq. Ignorante , que me matas, 
ve á lo que importa. Mont.Y a voy, 
que esto es también de importancia. 

Enriq. Para qué? Mont .Para que sepas, 
que antes que se negociara 
todo esto , seria ya 
la media noche pasada, 
con que viendo , que no mas, 
que darle á Porcia la carta, 
que tú entre ausente y ptesente, 
desde el mundo de tus ansias, 
llorando ausencias futuras 
la escribiste::- Enriq. Necio , acaba. 

Mont. Llegué á su calle , por ver 
si por dicha forma hallaba 
para no aguardar al dia, 
y apénas puse las plantas 
en su calle , quando vi 
un esquadron , que pasaba 
de mas de seiscientos hombres. 

Enriq. Qué dices ? 

Mont . De qué te espantas, 

B¿ si 



12 Quanto mienten los indicios. 

eran los ojos del miedo juntos la esquina doblaran. 


con los que entonces miraba? 
Vilos juntico á las rejas, 
y porque no repararan 
en mí , agachándome , al hueco 
llegué de una puerta , á causa 
de esperar á que se fuesen; 
pero á muy poca distancia 
reparé, que de los otros 
uno de los que esperaban 
por una escala subía, 
que aunque yo no vi la escala, 
es cierto que lo era , y que 
de arriba pendiente estaba. 

Enriq. Mientes mil veces. Mont .Sí haré. 

j Enriq, Mas no mientes. 

Mont, No haré. Enrtq . Ah rabia ! 
y consentiste , cobarde, 
que subiesen ? Mont. Linda chanza! 
yo habla de consentirlo? 

Enriq■ Q'é hiciste? 

Mont . No hablar palabra. 

Enriq Eres villano. Mont. Pues yo 
digo que soy Duque de Alva ? 

JEnriq. Acábame de matan 

ah Porcia! Mont . Es una borracha. 

Enriq. Vive Dios, que si la injurias, 
te corte ,. infame , la carat 
Labia del sucoso , y no 
digas de Porcia palabra, 
que sea para ofenderla, 
sino pera venerarla; 
pues si es cierto su delito, 
le cometió su desgracia, 
mas que su desatención: 
á mí, Montera , me ultraja, 
pues del delito de Porcia 
es mi desdicha la causa. 

Mont. Pues qué culpa tienes tu, 
que el que subió por la escala 
entrara allá dentro , y que 
cerca de media hora larga 
allá dentro se estuviera, 
ni de qúe después baxara 
con paso de arrepentido, 
ni de qoe luego llegara 
i los otros , y dixera 
eon voz mal articulada, 
esto es hecho; y que despqes 


dexándome á mí conmigo, 
aunque fuera de mí estaba? 
qué culpa tienes tú? Enriq. Esp efl 
qué le abriéron la ventana ? 

Mont. No tal. Enriq. Pues qué ? 

Mont. Estaba abierta. ? 

Enriq. Luego entró en su quarto-* 

Mont. Clara 

se viene la conseqüencia; 
y por excosar demandas 
y respuestas , viendo sola 
la calle, me volví á casa 
á esperar que amaneciese; 
pero apénas salió el Aiba, 
quando yo con tus poderes 
de ztloso , y con tu carta 
volví á informarme , y á vcl 
á Porcia ; vi de su casa 
á la puerta carros largos, 
y vi que por las ventanas 
líos de ropa caían, 
con que los carros cargaban 
hombres del trabajo ( así 
en nuestra lengua le llaman 
los Ganapanes.) Yo entonces» 
que el valor no teme nada, 
envuelto en la confusión 
entré , y á dos ó tres salas 
encontré á Porcia tan triste» 
señor, que se las pelaba. 
Preguntóme por su Enrique; 
dila , sin hablar palabra, 
la carta ; leyóla , y luego 
me dixo , llorando á cargas, 
que á cántaros es muy p° c °* 
dile á tu amo, que su carta 
es el Iris para mí 
*del mar de muchas borrascas^ 
pues hoy , como vés, mi P á 
de Dirun muda su casa 
por sinrazones del Duque, 
y la lleva á Torreblanca, 
que al!í podrá verme , p ueS 
fuera de la Corte , nada ^ 
podrá impedirle , y que 2 
üo le respondo , asustada 
por los esto' b >s que has vl 
dixo: y arrasando de agua {1 j¡ 






De Don Juan Bautista Diamante. 


StJS dos cielos , á llover 
volvió para una semana. 

^ rí í; Qué en fin lloraba ? Moni. Mas no 
desia por quien lloraba, 
lágrimas de muger 
V yo hablo de las que engañan ) 
en sucesos de amor 
Pericones y Pendangas, 

á todos manjares sirven. 

^Kriq. Dices bien : ah Porcia ingrata! 
8 e nte en tu calle de noche? 
j-n tus balcones escalas? 
hombre que suba por ellas, 
y que tope tus ventanas 
abiertas? quién (ay de mí!) 
con tan vivas circunstancias 
puede dudar que hallaría 
abierta también el alma, 
el que para tus traiciones 
iHJ halla las puertas cerradas? 

* asi «1 instante , Montera, 
esos caballos desata, 
que yo resuelvo volver 
á morir en la demanda 
de una ofensa tan traidora. 

Mont. Señor , mira lo que trazas, 

»ira que arriesgas la vida, 

81 el Dt, que á saber alcanza, 

^qoe has quebrantado el destierro. 
n pq. No me repliques. Moni. Aguarda 
que anochezca siquiera. 
ju T7 ^‘ ^ os zeios no miran nada. 

Pues ya que estás tan resuelto, 
Ogámonos de una traza 
que ménos se aventure. 

Wasla discurrido? Moni. Y brava. 
r j q Dila pues. Moni. Hoy,como digo, 
a en y entran en 5U ca$a 
j 0ni bres del trabajo , que 
» ropa en los carros cargan: 

3 buscaré dos vestidos, 
j° e . s ’ rvan á semejanza 
los suyos , y con ellos, 
co T* 6 n ° S detenga nada, 
n os mismos Ganapes 
pelados , es cosa clara, 
entrarémos sin peligro, 

£"> ue » 4 'a noche 'iguardas 

«parado, 9ue e , Dl f da> » 


*3 


que ronda calles y plazas 
todas las noches ^ es fácil 
que nos halle. Eñriq. Bien reparas, 
y el disfraz no es sospechoso; 
y así vamos sin tardanza 
á executarle (ay de mí! ) 
que muero de ira y de rabia. 

Moni. Vamos á ser Ganapanes 
por*esta señora. Eñriq. En nada 
repara quien perdió en Porcia 
la vida , el gusto y el alma. Va¡we, 
Salen Porcia , Roseta y Laura. 

Roset. Aquí te puedes estar, 

que e« donde el polvo no alcanza, 
señora , de la mudanza. 

Porc. Que no me mate el pesar! 

Para qué es en dolor tanto 
remedio que aumenta enojos? 
y para qué lloráis , ojos, 
sino hay alivio en el llanto? 

Roset. Tengo el dolor por exceso, 
pues no es razón estar triste 
saliendo , como dixiste, 
del peligroso suceso 
de anoche tan felizmente, 
que no peligró tu honor. 

Porc. Disimulemos , dolor. ap. 

Que fué fuerte es evidente; 
pues como os conté , después 
que sacáron las espadas, 
por mí las iras templadas 
( esto conveniente es ) ap. 

el que entró por el balcón, 
mas cuerdo , ó ménos airado, 
íe dixo al otro embozado: 
Caballero, no es razón, 
que aventuremos la fama 
de esta Dama , pues prudente, 
no es amante ni valiente 
quien no mira por la Dama; 
y así seguidme : y notando 
Federico su aiencion, 
saliéron por el balcón 
los dos ( ay de mí! ) dexando 
en mí el dolor repetido, 
de ver que se hubiese hallado 
en mi reja un embozado, 
y en mi quarto un escondido. 
Roset. Eso no sintiera yo. 

Laur. 


5 4 Quanto mienten 

latir. Ni á mí me tuviera triste. 

Roset. Mas di , señora , supiste 

quién fue el emb zado ? Porc . No* 
sabeislo vosotras ? Roset. Cierto, 
que yo no lo se * señora; 
sabeslo tú? Latir. Quién ignora, 
que á tal hora y encubierto, 
algún amante seria 
de los m'uchos que desprecias, 
y con esperanzas necias 
de la industria se valdría 
• de la escala ? pues ponella 
pudo muy sin prevención, 
desde la calle al balcón, 
tirando el remate de ella. 

Porc. Eso seria. Roset. Pensar 
otra cosa es frenesí» 

Porc. Porque me crean á mí ap. 

no las pretendo apurar. Sale Roberto . 
Rob. Porcia? Porc. Señor. Rob. Allá fuera 
os id las dos. Porc. Con cuidado 
ha gran rato que me tienes. 

Ros. Vamos,Laura. Latir. Amiga,vamos. 
Roset. Y demos gracias á Dios, 
de que no se ha averiguado 
nuestra maula, y que los ciento 
en-los ciento se quedáron. Vanse. 
Rob. Del enojo , como sabes, 
del Duque , disimulados 
mi desdicha y tu delito, 
fingí ausentarme , dexando 
á Dirun por Torreblanca 
esta mañana , y buscados 
deudos y amigos , adonde, 
por no cargar de embarazos, 
quando parto á la ligera, 
como á entender doy , los trastos 
no necesarios se queden, 
cauteloso los reparto, 
siendo el principal intento 
asegurar mi cuidado, 

Sacando el cuerpo infeliz, 
que de-xé depositado 
en una arca anoche ; atento, 

Porcia, no haber encontrado 
otro modo en que no hubiese 
mil estorbos necesarios; 
pues darle tierra en mi casa 
con tanta familia , es llano 


los indicios . 

que era arriesgado , y sacad® 
de mi casa con mis años 
yo , también era imposible» 
quando del tuyo á mi 
llegué tan falto de aliento, 
con el peso desdichado, ¿ 
que á haber mas distancia , , 

ó nunca hubiera llegado. 
Repartida la mayor 
parte de alhajas , aguardo / 
á que anochezca : hasta aq° l 
bien , Porcia, habrás reparado 
mi ninguna culpa ; pero 
harás desde aquí reparo, 
en que de una culpa agen 3 » 
un propio delito saco. 

Pues es mi intención así 
que anochezca , apadrinado 
de la sombra , que uno de eí 
hombres que cargan los carrol 
saque el arca ó ataúd 
de Federico , y llegando 
al rio darle en sus ondas 
sepulcro, tras él echando, 
muerto á mis manos injustas» 
desde el puente al desdicha*» 
á quien toque este destino; 
y esto no , Porcia , lo hag 0 
de cruel , sino de atento, 
pues si á esta cautela faltó» 
hallada el arca , es posible, , 
y aun forzoso verse claro, | 
por quien la llevó , con qui®^ I 
y de dónde la sacaron, 
con que nos perdemos , P° r | 
Ya veo que á la ley fah° 
de la razón , mas no hay ot 
remedio ; y así me valgo ^ 
del qlie hay ; culpe ó no e ‘ 
mis arrojos destemplados, 
y póngase donde á mi 
me está viendo el mas tuñ 3 I 
tome mi saceso , y vea 
si hiciera lo que yo hagO'^f) 
Dent. Moni. Sácase algo de G $r 


Sale-Roseta. Han de sacar eSte 


Rob. Sí: Porcia , no te des F 


p ratl£ W'- 


que parece muy temp rau 
para lo que intento. P<> rC ' </ 


que 




De Don Juan .Bautista Diamante 


*5 


j- ei> cada de sobresaltos, 
o que ordenas, hasta verte 
£) re de ta >\ gran cuidado. (tren. 
ent-Enr. Sácase algo de aquí? .Roj-En- 
Mientras yo llego á mi quarto, 
cuida de lo que te digo. Vase. 
£‘ e n Enrique y Montera de Ganapanes, 
^nriq. Loado sea Dios. Ros. Este estrado, 
Entras prevengo otra cosa, 
traten los dos de ir liando. Vase. 
Wont .Traba, Turibio. Enriq. Hasta aquí 
bien sucede. Mont . No digamos 
na da hasta el fin. Enriq. Es posible, 
*l Ue oculte alevoso engaño ap. 
a .quel cielo , donde son 
*de amor las glorias dos astros? 

°nt. No hay mas de estas almohadas 
que mtidar aquí ? Porc. No, hermano. 
*nr¡q. Muy bien dice su mercé, 
pues ya lo demas mudado 
esta de suerte , q Ue aun señas 
de lo que fué no ha dexado. 

*orc. Algo hay aquí que no puede 
mudarse. Enriq. Q ué , dueño falso? 
qué, dueño aleve ? pues solo 
para acusar tus engaños, 
para culpar tus traiciones, 
de impropio disfraz me valgo, 
aunque no es tal , sino propio; 
P u es si de hombre de trabajo 
es este trage , en su estilo 
' C °n propiedad me retrato; 

P ü es no hay angustia , no hay pena, 
n ° hay dolor , no ha}> sobiesalto, 
^ u _ e yo no padezca. Porc. Enrique, 
£ Se ñor , nai bien , mi descanso::- 
p ir ’q' Mi tormento , mi congoja. 

7 * Q u é tienes ? tan olvidado 
e que eres el que hablas tú, 

■Tifo c °nmigo estás hablando? 

Por* , tlemos mu cha razón. 

?u rc ' Tu también, Montera? 
p° Q nt Andallo. 

7 ^ ué es est0 5 Enrique ? acabemos, 
que son muy tiranos 
0 ores los de mi pena, 

J tu extrañeza, si acaso 
¿I W'*™* q ue la atención 
* que verte disfrazado 


con tanto peligro , pague 
con el susto que me han dado 
tus palabras : y si es esto, 
mi bien , no lo has acertado, 
que verte arriesgado basta 
para muchos sobresaltos. 

Mont Quenoes eso.Porr.Puesdhqoées. 

Enriq.No lohas entendido? P orc-Quando 
te adoro , no entiendo mas 
de que te estoy adorando. 

Mont. Ah! fuego de Dios! Enriq. Aleve 
áspid , que disimulado 
entre flores , el veneno 
recatas con el halago, 
por qué finges no entenderme, 
si sabes (de dolor rabio ! ) 
que anoche:*.- Porc. Válgame el Cielo. 
Enriq Un hombre::- Porf.Dolpr tirano! 
Enriq. Rompa el corazón la pena, 
pues rompe la voz ei labio: 
entró en tu quarto ? ^ 

Sale Roseta con una cáxuela , y apar - 
tanse los dos d hacer lio del estrado . 
Roset. Señora, 

Flerida con un cuidado, 
según dice, á verte viene. 

Enriq Esta Flerida embarazo ap. 

es si< mp e mió. Mont. Oye ustec% 
esto que ha dicho mi $mo, 
yo lo vi por estos ojos, 
porque no ande preguntando 
quien se lo dixo. Porc. A oc,. ion ap. 
llega Flerida , que es llano, 
que fué Federico? á quien 
vieron entrar ; y pues hallo 
la satisfacción en ella, 
salga mi amor de cuidado, 
que peor lo imaginé. 

Di que entre. A Roseta. 

Roset. Con tiento , hermano, 

Jleve esta caxilla. Mont .Y qué 
vay nella ? Roset. Lo necesario 
para una hermosura : esta 
es harina de gatbanzos 
para el pañp , y estos son 
diferentes letuarios, 
alquitara para el jaque, 
cerilla para los labios, 
salud para las mexillas, 



y esta agua de quitar años. 

Mont. De quitar años ? Roset. 
agua de disimularlos. 

Porc. No te detengas, Roseta. 

Roset. Ya voy , señora , volando. Vase . 

Enriq . Fuése? Mont. Ya se fue. 

Enriq. Pues ya, 

Porcia ingrata , que explicado 
el motivo de mi ofensa 
ha visto el aleve trato, 
y queden hombres como yo 
una vez dicho el agravio, 
no'hay satisfacción en que 
no esten siempre desayrados; 
quédate á Dios para siempre, 
que yo para siempre parto 
á no verte, á no acordarme 
de ti ; y esto no lo hago 
en vergüenza de mi ofensa, 
aunque es justo , dueño ingrato, 
sino en sacrificio amante, 
sino en rendido holocausto; 
pues hayo de ti, temiendo 
no disgustarte , vengando 
mis zelos en el dichoso, 
que merece tus halagos: 
á Dios : sígueme , Montera. 

Mont. Alto de aquí. Porc. Ten el paso. 

Enriq. Déxame , ingrata, 9 á voces 
diré tías aleves tratos. 

Perc■ No te has de ir. 

Enriq V he de ir. Porc. Pues mira 
por donde ha de ser , el paso 
tomado , sin otra puerta 
para salir de este quarto. 

Enriq Déxame./Vc.No, que es Injusto, 
que te haya oido yo tantos 
desatinos indecentes, 
y que quandp llega el caso 
de quedar tu satisfecho, 
y vengar yo los agravios, 
que á mi fineza haces, quieras 
muy necio y muy confiado 
dc¡ tq frenesí , cerrar 
á mi justo enojo el paso: 
y así , basta estar satisfecho 
no te has de ir. Enriq .Pues hay acaso 
satisfacción , oxalá, 
á zelos tan declarados? 


Quanto mienten los indicios. 


Porc, Sí, si palabra me das 
de oirla. Enriq, Nunca y o w 
á la razón; pero un, hombre 
no estuvo anoche en tu q ufl . r jy 
con i\go: Porc. Sí, Enrique. 
qué disculpa ?. Porc. La que a J J 
darte tardará muy poc o.Sale ^ . 
Roset. Flerida entra. Porc. R etlí3 1 
en este aposento escucha, * 
haciendo , Enrique , reparo 
en qüe prevenir no pude 
• la satisfacción que aguardo 
darte ; pues ni yo sabia 
que había de verte , quando 
supiera que hubiese visto 
á ese hombre , ni el d.esefl# 


pude prevenirte , pues 
solo le estoy esperando 
«n Flerida , á quien no be vl J 
Roset. Presto,que llega. .Enriq•V o * 


voy, Porcia tnia (que «>ia § a 
-.►«no a llamarte el labi®’' 


se atreva á 

mientras esperanza llevo 
de verme desengañado, , 
qfje haya indicio , que desí» 1 ^ 
mi ofensa. Porc. Que le haya ag l ' ? J 
Enriq. Y si le hay , qoé hará*' 
Porc. Vengarme 

de un aleve , de ün ingrato* 
Enriq. Como yo moera sin z . 
no moriré desdichado. .Rettf- 
Salen Laura y Flerida* 
Fler. A haber sabido de quien 
yo se lo dexé encargado, 
que no salid Federico, 
me ha muerto; pero finjan» 0 ^ 
dolor. Porc.Muy en hora bu 
vengas, Flerida, á mis braZ° 5 ' 
Fler. Tu no esperada mudanza 
Porcia, sobre mi cuidado, ^ 
á verte me trae. Allí 
se ocultó , si no me enga^ 
un hombre, y es Federico» 
seguQ mis zelos hablando 
me están en el alma. Pof c ' 
Flerida, el amor te pago 
con que me tratas, y a ^ ot ¿o 
has de saber , que has UfB 
á ocasión que te deseo. 




De Don Juan Bautista Diamante. 

Wtr. V nes C< 5 mo tatito has tardado es esto. Porc. Yo ? 

en dexarte ver? Sospechas, .ap, 

*nucho os vais precipitando. 

Si paño Enriq.No hagas ruido. 

paño Mont.JL* que me dio Tose. 

, 3 n el gallillo el tabaco. 

Maldito seas. Porc . Motivo 
tuve para dilatarlo. 

£r ' Y si es el que yo presumo, 
es pequeño. Porc. Amiga , vamos 
a lo que importa , y di, 
s,n que á nada faltes, quanto 
® )e pasó anoche coutigo, 
á qué veniste á mi quarto, 
y quién vino, y qué tras ti. 
jL 77 #*Esto es menester que oigamos. 
er. Federico es el oculto, ap. 
según esto. Porc. Estás dudando 
lo que has de responder? Flcr. No; 
pero a conocer no alcanzo 
la causa que 


17 


te ngas para 
querer oír de mi labio 
lo que tú s.bes. Porc. Me Importa. 
*ler. Aunque del todo no acabo m. 
ae entenderlo , decir yo r 

que le llamé, quando es llano, 
que por mí no vino , no 
p *o tengo por acertado. 
p° rc ' ~ lérida , en qué te suspendes? 
^Estaba , Porcia , pensando, 
que te podría importar: 
vya encontré , á pesar de entrambos. 
Pedido todo camino, a p. 

que no pierda mi agravio). 
ls curria , en qué te importa, 

v; 16 y ,° . d . ixese » c í ue quando 

ne 4 visitarte anoche, 
e derico á poco rato 
v erte vino tras mí 
P 0r l Papel tuyo llamado. 

po r L papel mio? Fler ' Pues n o? 


señas, que luego entrando 


padre , se ocultó él; 

¡V y ,° m , e flií > y ^ ue errando 
cu, S adre as P Utír t«is , él 

?? tu casa encerrado. 

^ouo F 1 dices? Moni, Este 

Vt'fH Su, ) roíhe 

ÍO, a Federico ? p Ue s tú 

p/er. Líj qu e ha pasado 


Fler. Sí , tú. Porc. Mira::- 
Fler. Hubiérasmelo avisado, 
si tenias otro intento; 
y pues de mudanza te hallo, 
no te quiero embarazar. 

Quede el pundonor en salvo ap. 
por ahora , que después 
yo vengaré mis agravios. Vase. 
Porc. Oye , Flérida alevosa, 
y di á Federico , quando 
yo, espera. Salen Enrique y Montera ; 
Enriq. Por qué la llamas ? 
si es para mi desengaño 
no es necesario que vuelva, 
que ya estoy desengañado. 

Porc. Hay muger' mas infeliz! 

Enriq. Hay hombre mas desdichado! 
Porc. Roseta , Laura. Las ríos. Si ñora» 
Porc. Pues que sabéis este engaño, 
hablad : á qué Federico 
vino? Roset. La verdad del caso 
sé yo , como quien lo vio. 

Mont. Para que no la creamos, 

bastará que tú lo digas. r ¡ 

Roset. Pues miento yo ? ¿ 

Mont. Un tanto quanto. 

Porc. Qué aguardáis? ] 

Enriq. Para qué , Porcia, 

quieres gastar tiempo , quítida 
la verdad de este suceso 
es ( rebiento al pronunciarlo!^ 
que yo á tu casa ofendido 
vine , habiendo averiguado, 
que anoche por una escala 
un hombre::- (de zjIos rabio!) 

Porc. Ay de mí infeliz! Roset. No 
lo dixera yo mas claro. 

Enriq. Entró en tu casa , y que hoy' 
por satisfacción me has dado 
la noticia de que había 
otro en tu casa encerrado? 
este sé que es dé Federico, 
dime si puedes negarlo? 

Porc. No , Enrique. 

Mont. Este ya está en casa. 

Roset. El otro , Laura , es el dí<’.W°» 
Laur. Tixeretas. Enriq. No lo niegas ? 
Porc Na.EnriqNi puedes: voy al casos 
por dónde entró Federico? 

C Porc. 


Porc. Por la puerta 

Enriq. Ah dueño ingrato ! 
y por dónde salió ? Porc. Eso 
no te puedo decir. Enriq. Quando 
sé que entró , y por dónde , nada 
me importa , que hayas callado 
por donde salió ; pues siendo 
cierto, que subió á tu quarto 
por una escala otro hombre, 
también es , traidora , claro, 
que el que por ella subió 
seria el que baxó. Porc. Es llano. 

Enriq. Luego no fué Federico? 

Porc. No , que no quiero negarlo. 

Enriq. Luego son los dos amantes 
con que me ofendes? Porc. Es falso. 

Enriq. Pues quál de ellos es? 

j Porc. Ninguno. 

Enriq. Pues qué buscaban entrambos ? 

Porc. A Flérida Federico. 

Enriq. Y el otro?A/¿?/í/.Esto vaapretádo. 

Porc. No sé á quien buscar u. Enriq No? 

Moni. A la suegra de Pilatos 
buscaría. Roset. Si no calla 
llevará. Mqnt. Ya usted ha dado. 

Enriq Pues quién e a ? Porc. No ío sé. 

Enriq No lo sabes ? Porc. No. 

Roset. Mi amo. 

Enriq.. Podemos, salir? Lmr. No , que 
viene á la puerta llegando. 

Enriq. Pues para salir de aquí, 
de la industria nos valgamos 
de cargar cou estos lios: 
baxa el rostro , porque acaso 
fio nos conozca. Porc. Sin mí 
mis desdichas me han dexado. 

Mont. Traba , Turibio , que pesa 
mucho este lio. Enriq. Ya trabo. 

TÓnense á hacer líos ¡ y sale Roberto. 

Rob. Aun están aquí estos hombres ? 

Enriq. Ahora , señor nueso amo, 
entramos nosotros , que 
Jos otros ya habían mudado 
lo mejor que había aquí, 
aunque va bien maltratado 
por ventanas y por puertas: 
pero aunque haya mas cuidado, 
donde hay mudanzi tan grande, 
lo mejor se hace pedazos. 

Rob. Pues qué se ha quebrado aquí ? 


Quanto intenten los indicios. 

Enriq. Lo qüfi era mas delicado*, 
que es el honor. Rob. Y qo¿ ‘ ü \ 
Enriq. Un espejo. Rob. No hag° c 
de lo que tan poco importa. 
Enriq. En verdad , que importa 
Porc. No importa, que si hay a< l 
quien dé crédito á un engaño 
supersticioso , hay también 
quien dexe desengañado 
al que en agüeros creyere 
de que es su crédito falso. 
Enriq. Sé yo mucho en estas coS 3 s ' 
Roset. No seáis bachiller, herma* 10 ' 
Mont. Dice muy bien su mercé* 
traba , Turibio. Enriq. Ya trabo^ 
Mont. Fuego de Dios , cómo car$ a 
voylas á llevar al carro, 
y luego vendré á ayudarte. 
Enriq. Non tardes , Llope. a 
Mont. Non tardo. Vase con 
Rob. Pues la noche baxa , y y a 
los coches y los criados 
á la puerta del jardín, 

Porcia, te están aguardando, 
siendo lo que falta solo 
saljr yo mi cuidado, 
parte á Torreblanca tú, 
miéntras yo quedo esperando 
licencia del Duque , á fin 
de dar tiempo á lo que tra z°t 
que yo te alcanzaté luego, . 
si de lo que sabes s.dgo. j, 
Enrjq. Puedo ya salir? Porc Sí, E nry 
que un peligro rezelando j, 

estoy en tu vid* : ( ay triste - ^ 
qué fuera que hiciese el had^Jüj 
que á Enrique tocase::*' Enr'.q-^ 
di , por qué añades eng ños 
á los tuyos ? qué peligro 
es el que estás rezelando 7 

á mi vida , si me has muer* 0 
Porc. Ese no me da cuidado, J>| 
siendo yo quien soy. Enriq .^ l]C ^ 0 
Porc. El que ahora estoy J' tZc 1 11 , í 
es, que te halle aquí mi I 

y así, vete presto. Enriq • 
me dexa aquí , que aquí me 
qué importa? Porc . Mucho» 
Enriq. He notado, ^ £r¡) 5, 

que ai aun mentiras i 





para desmentir tu falso 
Proceder , y mi razón. Sale Roberto . 
‘‘y*Porcia, qué esperas? que ya 
la licencia me ha llegado 
del Duque. Porc. Ay de roí infelice! 
Sl u e á Enrique no he declarado ap. 
jA riesgo en que aquí le dexo. 

Presto , que estoy aguardando: 
te detenga el cariño 
jjde la antigua casa, vamos. 

* °Jo.Ay de mí! qué haré? Buen hombre, 
J d con Dios.iRo^.No os vais,hermano, 
p y andad al coche vosotras. 

oj'c.Muerta voy. Vase con lasCriadas . 
Kob. Vendré á pagaros 
luego. Pues á este infell? ap. 

la desdicha le ha tocado, 
cumpla su cruel destino 

A"»""/; 4 - 

la puerta se foé Roberto, 
y no sé lo que en tal caso 
discurra ; mas ya en la llave 
siento andar: qué hacer no alcanzo, 
«las que aguardar el suceso; 

< J Ue aunque sin armas me hallo, 
valor y brazos me sobran. 

Porcia. Dicha fué haberse dexado 
padre la llave: Enrique? 
^•Esta es Porcia.Porc.Atropellando 
P 0r ti mil inconvenientes, 
vuelvo á decirte::- mas pasos 
j lent ° j y es mi padre: ( ay triste!) 
** obscuridad mi sagrado 

Enriq. Porcia , qué me dices? 
e Roberto. Yo sin duda cerré en falso: 
£ ? es ! ás aquí , hombre de bien ? 

Aquí estoy. Rob .Pues á mi quarto 


De Don Juan Bautista Diamante ^ 


seguirme , 


Venid 


— conmigo , que tengo 
í Ue me Heveís con cuidado 
p Q ^ otr * parte del Puente. 

C -Que haber no pueda estorbado 
^ [a desdicha ! Rob. Seguidme. 

«,í, i N °/° y lé¡os - ^-Villano, 
< 10 hj Je «r, o morir Saca la dan a 

A" c: a -- r0 ' l ' ÜrC ' Inf¿;i2 h - d °! 


?*s¡ me resisto, y está 


aquí 


ap. 


como he pensado, 


su 


de traer lucos , y verla' 

P*dre. Rob, Deterraiaí 


laos 


á morir. 

Enriq. Ya yo estoy determinado 
á seguiros, que he de ver 
en lo que para este caso. Vanse . 

Porc . Ay infelice de mí! 
ay Enrique desdichado! 
que vas á morir, sin que 
yo, que lo padezco tanto, 
pueda avisarte : mal haya 
mi infeliz amor , y airado 
el rigor que nos persigue, 
siempre aleve , y siempre osados 
mal haya también , mal haya 
el motivo ; pero quando 
no te puedo socorrer, 
y es mi sentimiento vano, 
vaya á saber tu desdicha 
donde oida , si mi llanto 
no me anegare , mi alivio 
deba mi muerte á mi brazo. Vase, 

Sale Enrique con una arca acuesta x, 
y Roberto tras él • 

Rob, Ya vamos llegando donde 
descansarás , que es razón. 

Enriq. En toda esta prevención ap, 
algún misterio se esconde: 
ya , amparado de la sombra, 
desde qoe en el Puente he entrado* 
parece que he descansado 
t’e este peso , que me a'ombra; 
pues ya aquí de la justicia 
del Duque seguro estoy. 

Rob, Principio alevoso doy ap, 
á mi traidora malicia; 
pues por esta parte el Puente 
sin antepecho se vé, 
muera este inocente , que 
me da la vida. 

Al ir á darle salen el Duque , Eduar * 
do y Criados de ronda. 

Criad. Qué gente ? 

Rob. Pero el Duque: (ay infelice!) 
miéntras están divertidos, 
huya este riesgo. Enriq . Qué quieres 
de mi vida , infiel des ino? 

Criad. Quién va ? Vase Roberto, 

Enriq.. Un hombre de trabajo, 
y á sus mercedes suplico 
me dexen pasar , que pesa 
esta arca mucho. Eduar. Eo la * 511 1 o, 
C 2 . 7 




20 Qiantó mienten 

y á esta hora, mas pireceis 
ladrón. Enriq. Nunca yo lo he sido. 

Duq Dónde va esa arca? Enriq. Ahí tras 
viene quien podrá decirlo. 

Criad. No hiy en todo el Puente nadie. 

E>uq. No es ese pequeño indicio 
de que hurtada la llevaba; 
llegad,esa luz: qué tniro! Llegan faz. 
PuesNfi, Enrique , en ese trage 
contra los preceptos mios ? 
abrid esa arca. Enriq.Q ue el Duque 
me encontrase! qué habrá sido ap. 
haber huido Roberto? Abren el arca. 

Criad. Un yerto cadáver frió 

es el que en;ierra. Enriq. Ay de mí! 

Edutr.X es , gran señor , Federico. 

Duq. Mi sobrino ? Editar. Si señor. 

Enriq. Válgame el Cielo ! Duq .Preciso 
es, que obre aquí la templanza, 
porgue acaso el dolor mió 
el.nombre de justiciero 
no trueque al de vengativo. 

Enriq. Gay ó el Cielo sobre mí! 

Editar. B en , fortuna , mi delito ap, 
has desmentido ; no ceses 
en amparar mis designios. 

Duq.Qié es esto, Enrique? 

Enriq Señor.::-'- 

Duq. Q jié.i , hablando en el estilo 
que quieres fingir, esta arca 
te dio ? Enriq Si la verdad digo, ap, 
culpo á R >berto , y es padre 
de Porcia , y aunque ofendido, 
la adoro , y debe mirar 
mi atención por su peligro; 
sino lo digo , me culpo 
en un aleve homicidio: 
qué haré? mas qué estoy dudando, 
quando obrando lo preciso, 
en línea de amante , soy 
primero yo, que yo mismo ? 

Duq No tu suspensión me .admira; 
pero á que digas te obligo 
quien te dio esta arca. Enriq. No sé. 

Duq. Pues quién venia contigo? 

Enriq. No sé. Duq. Dónde te la diéron? 

Enriq. No sé. Duq. Cuyo es el delito? 

Enriq No 'é. Duq. Con no saber nada, 
rodo , Enrique , me lo has dicho: 
mas di , cómo uo lo sabes ? 


los indicios. 

Enriq.No sé. Duq Ni yo aquí áveng 0 
negocio tan importante: 
el cuerpo de mi sobrino 
llevad á Palacio ; y lueg o, . 
pues Roberto hoy fué al CaSt>U fl 
de Torreblanca , llevad 
á Enrique preso, y al mismo 
Roberto le encargaréis, 
que le guarde custodido. J 
Eduar. Ya no hay que apurar qná'.^. 
el traidor. Enriq. No, pues se haV|| 
en ti. Duq. Mucho , Enrique» " 
que presumir este indicio: 


qué aguardáis? Cr/W.Enrique,' 


íT 


Enriq. Mucho me aprietas , destín 
y mucho que vacilar j 

le has dado al discurso mío .Llfayn 
Edua. Mucho me amparas,fortuna, f * 
Duq. Y mucho., si á este dclit° 
el de la traición ajusto, 
á mi desvelo he debido. 


€» mm¡ m es && 

JORNADA TERCERA’ 


Salen Roberto y Porcia. 

Rob, Porcia? Por. Señor. 

Rob.S ¡n tardanzi, 

iniéntras un caballo ensillan, 
que el que traigo rebentado 
viene , de mis joyas ricas 
me junta algunas , y á Dios» 
que á no verte mas me env > 3 j 
mi desventura. Porc. Esto es, ^ 
que sucedió la desdicha: 


á Enrique le echó en el Rio. • 


Rob. No es tiempo de llorar , 


w 


i 


Sale un Criado. e¡ri 
Criad. Señor, ya el caballo e5 P 
que mandaste. Rob. Aprisa , 
Porcia , no te estoobe el su^ 
Sale Roseta. Señora , según la V1 
viene gran tropa de gen re 
hacia Torreblanca. Rob Mi ríl 
si puedo salir yo antes. . ^ 
Roset. No señor , porque y A P 1 
•a puerta , y arriba suben. .. 
Rob, No hay dónde huir la ^ sS 
Porc. Sí hay tal. Rob. Cóm°‘ 


Pore. Tú a mi padre 


oO* i 




De Don Juan Bautista Diamante , 


POf'csas piezas retira, 
y picarán un tabique 
°n la i,j ea prevenida 
P 0r donde salgas al campo, 

^ 5,fl ° hubiere otra salida. 

dT\C ^ obert °y Rostía ¡y salen Eduar- 

£ ^' Tl *dos conEnriq.vencíalos los ojos. 

1 H ir. Buscando al señor Roberto, 

P°r ser cosa muy precisa 
v. a y Porcia cruel! ) á esta sala 
le gué , y porque grosería 
Do _ parezca no avisar, 
enora , de mi venida, 
d °y esta disculpa. Enría. Porcia 
«con quien habla. Eduar. Sus iras 
disimule mi amor , pues a p. 

Por^ *¡ eQ u 3 í' Z * S SS avecína 8* 
ore. No hiber encontrado i qnien 

preguntar en la familia ’ 
de una casa tan ¡lustre, 

£doardo, como la m ¡a, 

“ S«e verdad , es disculpa 
para la descortesía ^ 

de entrar donde estoy , sabiendo, 
*j ue si tuviera noticia 9 

? e vuestra llegada , no 
lograrais esta visita; 
y puesto que es á mi padre 
a quien buscáis, os avisa 
« primero , á quien por él 

qúe 8U "‘n-’ q “ e S °>' y° 

íXl XT D,rU " se <J uedó anoche. 

quien NO K OS ,U2gÓ hallar ta " «qmva 
¿1 r Sbbe <i ue no lo sois: 

Poro P me P reci P ita * ap . 

• Pues vos qué podéis saber, 
Pd Hl rl $e [ <J u,en s °y desdigt? 
Enría A Emié " del ° así. Señora::- 
Ve y , íl(,orada enemiga! 

á quien ^ qUC amo ’ sabr ^ 

5er S 1 y quando se finja 

la di , 0 mi amor • tiene J 
disculpa conocida 

( avlf 11116 " , es el su 8 et o: 

^ y áhoT m t n!) .P ues P* 

^ Enrique-,-T™ len ' 0 , 
es '°, Cielos? p™*. X Será mentira 

Vr2;:. se p¡erde 

‘ PtÜ5,3 ° ea piOMad, v . 


de Enrique , es cosa precisa 
quedar yo muy desayrado, 
y él mas ayroso ; pues finja 
para excusar este enojo. 

Señora , decir queria, 
que no era razón hallaros, 
ni quejosa ni ofendida, 
qaando á vuestra casa llego 
de parte de quien me envia 
á buscar á vuestro padre, 
que es el Duque, á tan precisa 
cosa, como fiar de él 
y su lealtad conocida Al oidí. 
este delínqueme , á fin 
de qne en Torreblanca asista 
en prisión estrecha , en tanto 
que su culpa se averigua, 
pues este dio á Federico 
la muerte. Quien es no diga, ap. 
porque juntos á sus ojos 
lleguen dolor y noticia. 

Porc. Válgame el Cielo! qué es esto ? 
todo el discurso vacila. 

El que mató á Federico ap . 
es este : cómo sabida 
su culpa habrá sido , pues 
de nadie , sin que él lo diga, 
se pudo saber, siendo este 
el que en mi quarto homicida 
fué de Federico? Eduar. Ya 
de so confusión me avisa ap . 
su silencio. Enriq. Nada oigo 
de lo que hablan. Eduar. Y es precisa 
conseqiiencÜF, que no sabe ap. 
que fui yo , pues no lo explica, 
el “que entró por la ventana. 

Porc. Ya es segura la desdicha 
de Enrique. Eduar. Estos son,señora, 
los motivos que me obligan 
á entrar sin inas prevención 
á vuestra presencia. Porc. Finja, ap. 
vencido ya el sobresalto, 
y libre de la fatiga 
de que bpseaba a mi padre. 

Poca extrañeza os debia 
hacer , señor Eduardo, 
mi indignación repentina, 
viéndoos con tal prevención 
de gente, sin la noticia 
de lo que os obliga, puesto 


12 


que ya enteTado os suplica 
mi atención que perdonéis, 
que yo de mi padre hoy finja 
I3 ausencia , pues desde anoche 
ha que en Torreblanca habita; 
y así buscadle e» su quarto, 
mientras yo apuro este enigma. 

Editar. Razón teneis de ocultarle. 

Porc. Esa es la que no adivina 
mi discurso. Si habrá dicho ap. 
este hombre , que fué en mi misma 
casa donde le dio muerte. 

Editar. Quien serviros solicita, 
hace la hidalguía , Porcia, 
mas no vende la hidalguía. 

Enriq. Un mar soy de confusiones. 

Porc. No" os entiendo. 

Editar. No me admira: 
voy á buscar á Roberto, 
y en tanto, señora mia, 
quedad de guardia. Dexar 
aquí á Enrique det«rmina 
mi astada , para que Porcia 
le vea , y vengue mi envidia; 
pues con la muerte de Enrique 
habrá de ser Porcia mia. Vas*. 

Porc. Fués.e , y dexo al alevoso, 
para que pueda mi vista 
informarse de quien tantos 
pesares, tantas desdichas 
me ha ocasionado , y por. ver 
quien fué el que tuvo osadía 
de escalar mi casa : nadie, 
segan parece , me mira; 
salga pues de confusiones. 

Y tú , aleve , á quien castiga 
la muerte que á Federico 
le diste en presencia mia, Descúbrele. 
dime::- mas qué es lo que miro! 
tú,Enrique? Enriq. Sí, qué te admiras? 

Porc. Vives,bien mió? Enriq.No, Porcia, 


Quanto mienten los indicios. 




ap. 


porque no se llama vida 


la de un infelice ( ay triste! ) 
Porc. Dexa que pase la vida 
á los brazos el informe 
de que vives. Enriq. Que así finjas, 
Porcia? Porc. Yo finjo, señor? 
Enriq . Y lo muestras , quando explicas, 
que en tu presencia mataron 
á Federico , enemiga. 


Porc. Pues á quién sino á ti , fT 
tu prisión me califica, 
que fuiste el que por la escala 
ó el no descubrirlo diga 
el rostro , entraste en mi qua rt f> 
y hallando en él '.'.-Enriq. Nopro&'e 
Porcia , no inventes cautelas, 
que aunque te las apadrina 
mi prisión , bien sabes tú,, 
que es quanto dices mentira' 
Porc .Pues tú cómo 1 Enriq .No me nj, 
Porc. O por qué? Enriq. Nádamele 
sino quieres que el dolor 
resucite las cenizas 
de tu traición en mis labios» 
Porc. Tuya fué lá alevosía, 
pues mas que desconfianza 
fué entrar de aquel modo. 

Sale Roberto. Hija, J 

con quién das voces ? qué e* c 
quién está en tu compañía? ^ 
tu , Enrique , aquí en ese trag e 
Porc. Aquí es la astucia precisa, 
para que sirva después. 

Rob. No habíais? Porc. Al romper 6 * 
Eduardo con mas gente 
en busca tuya venia, 
á fin , señor , de entregarte 
un hombre, por homicida 
de Federico , en prisión, 
que como el rostro traía 
cubierto no conocí; 
pero la curiosidad mia, 
miéatras te buscaban , qaiSO 
ver de tal alevosía 
el autor , y vi que era 
Enrique ; hízose porfia 
mi pregunta y su respuesta 
y esto , señor, oirías.. t 

Rob. De suerte , que quien ** ® 
aquí á buscarme , traía , Q f, 

preso á Enrique ? Porc. Si se 
Rob. Y viene por homicida 
Enrique de Federico? ¿j. 

Pare. Si señor. Rob. Y la P° r 
de vuestras voces fué sobr e 


si tenia o no tenia , QÍ , 

culpa Enrique ? Porc. Si $ c 
Rob. Esa fué la dicha mía» ¿p 
De gran cuidado salí, 


*r 1 

?1 



De Don Juan Bautista Diamante. # -*3 

qae ya asustado volvía el Duque , porqoe ^cuidéis 


de las voces, que pudieron 
s ® r estorbo de mí huida. 

A nú me importa , que Enrique 
libre , pues entendida 
* a causa de su prisión 
tengo ya , aunque no adivina 
Ini discurso , qué motivo 
c °n tal disfraz le tenia 
etl mi casa ; pero de esto 
tiempo dará noticia. 

Dónde las Guardias están, 
con Enrique venían? 

“ 0 r c. En esa antesala. Rob. Pues, 
•Enrique , la amistad mia 
¿libraros de este riesgo 
hidalga se determina; 
y asi sin m-as dilación, 
por el quarto de mi hija, 
que es ese , entrad , y hallaréis 
en una puerta salida 
del Castillo , que á otro intento 
yo prevenida tenia, 
y en ella un caballo : presto, 
y nada haya que os impida, 
libraos del peligro , Enrique; 
y.sabed , que no peligra 
vida en libraros , pues 
Nadie puede haber que diga, 
p*\ue en mi poder os dexó. 
orc - Si señor , en eso estriba 
Nuestro remedio ; partid, 

•Enrique , y á toda prisa 
0s poned en salvo. Enriq. Cielos, ap. 
£<luién vid ta i es tropelías! 

° s dos .Qué rosolveis? Enriq .Estimaros 
?° n u na acción la hidalguía 
•E>^ nt v arn k° S ' Los dos .De cji é manera? 

yq. Veréislo entrambos aprisa: 
p Q enicl > señor Eduardo. 

PoZ'Q " 6 intentas? Rob. Qué solicitas? 
S«l e ^ pierdes! Rob .Que te arries- 
Q Íén me ila ‘ na * (íUS ! 

7^-Quien estima 
a confianza del Duque, 
f * es , y se destina 

ser mi Alcayde. Eduar. Sabed, 
Roberto , que vuestra vida 
de la suya fiadora, 

V e sto toe cunda, q Ue 0S diga 


de guardarle. Rob. Muy esquiva 
es para mí vuestra orden: 

(ah traidor!) pero admitirla 
debo por quien os la ha dado. 

Eduar. Y esta obligación cumplida, 
quedad con Dios. Rob. El os guarde. 

Eduar. Bien mis intentos caminan; ap* 
yo seté Duque en Borgoña, 
y Porcia verá mis iras. Vase. 

Dent.Mont.Tengo de entrar,aunque pese 
á todo el mundo. 

Dent. Eduar. No impida 

nadie , que asista á su amo.. 

Sale Montera. Señor mió de mi vida? 

Enriq . Calla , Montera , hasta luego. 

Porc. Amor , como Enrique viva, ap. 
vengan penas , que acrisolen 
la noble fineza mía 

Enriq. Asegurar á Roberto ap. 
importa. Rob. Bien claro explica ap. 
la confianza que muestra, 
que en mi delito se fia: 
esto ha de ser así. Ya, • 

Enrique , que la hidalguía, 
que quiso hacer mi amistad, 
despreciasteis , y es precisa 
ley de mi noble cariño 
compadeceros , quería 
saber, qué motivo tuvo 
la razón <5 la desdicha 


en que os veo 


la mudanza 


de trage , que lo averigua 
muy por mayor mi cuidado? 

Moni. Pregúnteselo á su hija, 
que mil demonios la lleven. 

Enriq. Pues la ocasión me convida, 
satisfaciendo á Roberto ap. 

por Porcia , sin que se diga 
mas de lo que baste , haré 
que me entienda , y desmentida 
quede su sospecha. Ya, 
señor Roberto, sabida 
la .rectitud con que el Duque 
trata siempre la justicia, 
visteis , que me desterró 
de Dirun., y tan de prisa, 
que aun para prevenir postas 
lugar no me concedia 
mi obediencia ; y siendo cierto, 
que 






j*4 Quanto mienten los indicios, 

que hotobre como yo , tendría 


que dbponer muchas cosas, 
partiendo la mas precisa, 
me volví á Dirun en este 
trage , que la industria mia, 
para no ser conocido, 
encontró , para que diga 
la causa , viéndome en él, 
y en suerte tan abatida, 
que Ganapan fui por ella, 
y Ganapan de Desdichas. 

Llegué á una calle ( que no 
nombrarla es razón que elija, 
porque no pase el suceso 
á evidencia de noticia) 
á tiempo , que en una casa 
principal mudanza habia, 
y repentina mudanza; 
y á tiempo , que en ona esquina 
, vi á quien pudo conocerme, 
por cuya causa precisa, 
entre los hombres , que el hato 
sobre los carros ponian, 
entré en su casa , y por no 
arriesgarme con el dia 
segunda vez , quando quise 
salir, vi que no podia, 
porque el dueño de la casa, 
después de echar su familia 
de ella, teniéndome á mí, 
por lo que yo parecia, 
me mandó sacar una arca; 
y haciendo lo que decía, 
llegué de él acompañado 
al Puente , no sin fatiga: 
hallóme en el Puente el Duqoe, 
y no al que me conducía, 
porque al ver al Duque huyó 
del peligro que sabia. 
Conociéronme , y abriendo 
el arca , lo que venia 
dentro fué el yerto cadáver 
de Federico. Moni. Cecina. 

Enriq. Preguntóme el Duque , 
habia sido su homicida; 
no lo supe : preguntóme, 
quién co-n el arca venia; 
y no lo supe tampoco, 
aunque muy bien lo sabia. 

Por este indicio vehemente, 


quién 


y h pasada rencilla, „ 

que sabéis , me prende el 
y á Torreblanca me envía. I 
Mont. Y á ti te lo digo , nuera» 
entiéndelo tú , mi tia. J 

Rob. Pues él disimula , yo ^ 
lo hago con la astucia misma» 
seguro del todo ya, 
que en él mi peligro estriba» 
que en lo de estar en mi ci 1 
como él lo dice seria, 
pues no hay ninguna sospecha 
en mí que lo contradiga. J 
Dent.el Daq .Cerrad el Castillo» y fl 
salga de él sin orden mia. 

Mont . Malo. Rob . Qué es eso • 

Sale Roseta. Señor, 

es que Ja persona misma 
del Duque , con mi! Soldado!» 
si el temor no los guarisma, 
llega > y el Castillo manda 
cerrar. Rob. Novedad precisa 
es esta ; y así tú , Porcia, 
á to quarto te retira: 
vos , Enrique , me seguid. ' 
Enriq. Duélete , estrella enemigó 
si alguna lástima tienes, 
de mi amor : ay Porcia mia •' ^ 
í amado ! EnrÍQ' 


Porc. Ay Enrique amado! Enrfy 
perderé amando la vida. 

Porc . Y yo , porque vivas tú 
sabré aventurar la mia. 

Enriq. Qué me miras , alevosa • 
Porc. Mi bien , por qué no me 05 
Enriq El alma dexo en tus °'^J' 
Por Con él se va el alma mia. y ji' 
Salen el Duque con un papel,y , ff 


Duq. Válgame Dios ! que Edu aí ‘ 


tan mal pague el amor mió» 
quando tanto le cocño! 
de cólera y furor ardo. 

Eduar. El Duque me mira airad 0 » 
y ia novedad me espanta, 
por conocer en mí quanta 
razón á su enojo he dado. 
Parece , que vuestra Alteza 
disgustado está , señor. 

E*uq. Cesa el disgusto may° r > 
á vista de mi entereza, 


0 


uv a VIA i vt . - 

donde hay precisos epid^dy^, i 




«p- 


Eduar. Son los vuestros muy forzosos: 
s ¡n mí estoy ! Duq. Que haga alevosos 
9 U| en quiere hacer obligados ! ap. 
Entregásteisle á Roberto 
a Enr ique ? Educir. Ya os dixe yo, 
sí. Duq. Y él le recibió 
c °n gusto? Educir. Tengo por cierto, 
9 ne no. Duq.No admiro que sienta 
prisión , siendo su amigo. 

^duar. A mas motivo conmigo 
' ».P asa lo que le impacienta. 

Uc l' Que no adelantéis prevengo 
| ninguna fácil malicia; 
yo aclararé la justicia, 

9«e á esto á Torreblanca vengo. 
Nadie ha de salir de aquí, 
sin que haya yo averiguado 
esta culpa , y un cuidado 
con que de Dirun salí: 
y así , haced que Enrique venga 
a esta sala , donde hoy 
Juez recto , Eduardo , soy, 
por ver quien justicia tenga. 

Educir. Qué amenaza- será esta? 
fortuna , ya te has cansado? 

*nas yo saldré del cuidado, 
en su vida me molesta. 

Haced lo que digo. Eduar.oy 
a servirte. Duq.Kú lo espero: 
jCárlos soy el Justiciero. 
jducir. Yo haré que no lo seas hoy. Y ase . 
Uc L' Solo he querido quedar 
P°r ver aqueste papel 
j Federico , y en éi 
£ a justicia confirmar. 

€e ' Eduardo á su devoción 
* lene las Plazas mejores 
e Borgoña, y los traidores, 
han seguido su facción, 
stan con resolución 
? e mataros ; no es malicia 
a que avisaros codicia: 

^‘rad el riesgo en que os veis, 

^ pues á todos la hacéis, 

AtZ?? ? vos justicia. Sale Montera. 
. A la prisión de mi amo 
P asa P or aquí ; pero 

cL d fn í inf ¡ :liz > q* d¡ 
•JsIDüqKlftjOit, qué es eso? 
Véa eutro aquí .-.dónde vais? 


De Don Juan Bautista Diamante. ■ 2 5 

Mont. Señor , yo ni voy m vengo. 
Duq. Escuchad , oid Mont. Y a oigo. 
Duq . Vos, según á lo que entiendo, 
servís á Enrique. Mont. No hay tal, 
señor. Duq. Pues yo ahora quiero 
preguntaros una cosa 
que importa. Mont. Solo por eso 
no lo diré yo. Duq Por qué? 
Mont. Porque no hagÓ cosa de bueno: 

el diablo me traxo aquí. ap. 
Duq . Si no habíais con concierto 
á lo que yo os preguntare, 
os pondré en un palo. Mont. Sebo 
para que el cordel escurra: ap. 
este es negocio de aprieto. 

Duq. Qué hizo anoche vuestro amo? 
Mont. Mi amo ? jugando á los cientos 
se estuvo en una Botica, 
con el mozo de un Barbero, 
que como era sangrador, 
le picaba por momentos, 
por señas de que cantaba 
al fin de qualquiera -juego 
estas coplillas chambergas, 
que andan vendiendo los ciegos: 
yo no sé lo que me digo. 

Duq. Cobraos. Monf. Pues soy dinero, 
para cobrarme, señor? 

Duq. Sosegaos::- Mont. Tengo miedo. 
Duq. Y decidme lo que hizo. 

Mont. Andarse enterrando muertos, 
y en una arca los pasaba 
desde uno á otro Cementerio. 

Duq. Este está turbado ; y pues ap. 
nunca hace caso el Derecho 
de hombres semejantes , no 
lo hago yo muy bien. Volveros 
podéis, ó pasar. Mont. Yo paso 
de buena gana, y confieso, 
que nunca fui ménos hombre, 
si en nada puede haber ménos 
que ahora; y bien vuestra Alteza 
lo .sabe , pues me vio el juego. Vusf. 
Salen Eduardo y Enrique. 
Editar. Aquí , señor , viene Enrique. 
Duq. Mucho , Eduardo , le debo 
á tu diligencia. Educir. Siempre 
te sirvo. Duq. Y siempre lo creo. 
Editar. Otro indicio es este agrado, ap* 
estando poco ha severo, 

d <3? e 




2 6 Quanto mienten 

que de so intención me avisa; 

3 ' pues vamos al intento 
los dos de no declararnos, 
viva el que mate primero. 

Duq. Mi amigo eres, Eduardo. 

Editar. Soy , señor , esclavo vuestro: 
morirá al primer descuido. ap. 

Duq■ Saldré de mi duda presto, ap. 

Enriq. Que así TDárlos á un traidor ap. 
hable! dolor, sufrimiento. 

Duq. Dexadme aquí con Enrique. 

Editar. Ya , señor, os obedezco. 

£a , cautelas , astucia, ap. 

'ya aquí no hay otro remedio, 

sino matar <5 morir, 

que aprieta mucho el rezelo. Vase. 

Duq Muy turbado va Eduardo, ap. 

Salen al paño Roberto y Porcia. 

Rob. Desde este cancel podemos 
escuchar lo que responde. 

Porc Es reparo , señor , cuerdo, 
para que á qualquier peligro 
prevengamos el remedio. 

Ay Enrique! Duq Ya podéis 
conocer á lo que vengo, 

Enrique. Enriq . Solo , señor, 
sé que infelice padezco 
vuestra indignación , y tanto, 
que no tener culpa siento. 

Duq. Tan sin culpa estáis, Enrique? 

Enriq. Sí señor. Duq. Con vencer quiero 
vuestra porfía, mirad Dale un papel. 
este papel Enriq Ya le veo. 

Duq- Leedle. Enriq.Es te es el papel ap. 
con que Porcia , según creo, 
llamó á Federico ; mas 
la letra no es suya : Cielos, 
falte á mi vida , y no falte 
algún alivio á mis zelos: 
pero la letra bien pudo 
ser de otro, y suyo el intento. 

Duq Habeisle leído ya? 

Enriq Sí señor. Rob. Esto no entiendo. 

Porc. Yo sí, y muero de mirarlo, 

Duq.Cuya es esa letra? Enriq. Esto ap. 
es , que e! Duque ha presumido, 
que yo á Federico he muerto, 
y siendo amante de Porcia, 
juzga , que para este intento 
eiid le llamó A su casa, 


los indicios. j 

con que si no desvanezco 
este indicio , arriesgo á Porcia 
vida y opinión á un tiempo: 
y pues yo no he de decir 
como pasó este suceso, 
y no diciéndolo carga 
en mí del delito el peso, 
salven á Roberto y Porcia 
mis atenciones , cumpliendo 
con las finezas de amante 
las leyes de Caballero. 

Duq. No la conocéis, Enrique- 
miradla bien. Enriq. Os promeM 
señor, que no la conozco; 
pero que importa no creo 
conocerla ó no. Duq. Sí impp rt3 '¡¡ 
Enriq No importa, si es vuestro ifl* 6 
saber quien á Federico 
le dió la muerte. Duq. Eso qu* eí 1 
y para eso lo averiguo. 

Rob. Mucho mi peligro temo. 
Porc. Mas temo yo su fineza. J 
Enriq. Pues, señor::- decir resuelva 
que yo le maté , que así 
salvo á Porcia y á Roberto-^ 
Dent. i. Impedimento hay , sefi° 
para entrar. 

Dent Flériia. Qué impedimento 
puede haber para mugeres 
como yo? Duq. Ola , qué es 
Sale un Criado. Es, que Flérida, 5 
vuestra orden no creyendo, 
dice , que ha de entrar á 
porque importa mucho ,DuqE sC 
que quando muger como el' 3 
semejante instancia ha hech°> 
debe de importar ; dexadla 
que entre, y á ese aposento.^' 
os retirad vos, Enrique. Tómale c * 
Enriq. Ya , señor, os obedezc 0 '^,, 
Que ni aun para morir quie^ 
dexarme FJérida , Cielos ! 

Rob. Qué querrá Flérida? Porc¬ 
ia presumo y lo rezelo; 
y así apartaré á mi padre- 
Para que no te echen mén° * 
ponte donde puedan verte, 
que yo de todo el suceso 
te daré aviso al instante. 

Rob. E|ja, buen, reparo has / 


, De Don Juan Bautista Diamante. 

p y a !i » á qae me vean voy. Vase . (mi intento es ir al intento 

° rc% Y a este susto tengo ménos. • 


27 

ap. 


¿71 _ Sale Flérida de luto . 

^•Carlos, Duque de Borgoña, 


la < ^ U * en ^ ama el Justiciero 


fama , si hoy tu justicia 
pretende renombre eterno; 

^be q oe y 0 f q Ue acordarte 
0 que soy , señor, no quiero, 
^kp S jándolo y©, tienes 
obligación de saberlo, 
porque en nada á la justicia 
ta ¡tes del delito fiero 


de 


t t Ver . t0 san g re vertida: 

V ah traidor ! lo aleve aceto ) 

^be otra vez lo repita, 
que desde mis años tiernos 
j°i. de Federico amada, 
debaxo de aquel pretexto, 
que no le cumple el descuido 
y le promete ¿l deseo* 0 ’ 
si dan venganza mis labios 
a mis mexiilas, entiendo, 
que en ellas te informarás 
íf lo 9 ue te callen ellos, 
o amada de Federico, 

ÍnTl n ' e ’ “? ot ’ á un «¡emno, 
esperaba ver dorados V 

de mi liviandad los 


ft 


que liviandad es fiar 
todo 


yerros, 


de n ° n ^°/ 10r empeño 


W? £1H* P«*V 


desvanece el viento; 
Muando zefoso sin causa 
ederico , y pongo al Cielo 
| 0r testigo mió , mal 
su obligación atento, 

Z 0 'Tr ira el a s rado > 

I a fineza en yelo, 
el t,ene muchas disculpas 
a 3° 6 c l Uerido de hacerlo. 
4 ste tiempo le enviaste 
^x°n, a , y no sofriend 
y° verle volver, si „ e 

dexase satisfecho, 
*« q aL Cri SUy ° delito, 
5a biendo que |! 

=»»abu i Porcia edenc0 
# ° Porcia c U Jp q r " 


de que en su casa mataron 
á Federico , y no quiero 
por presunción infamarla, 
pues no hay de quien me dézelos) 
de su nombre me valí, 
y en nombre suyo escribiendo 
un papel á Federico, Llora. 

le llamé á su casa. Enriq. Cielos, 
esto no puede dexar 
de ser verdad. Duq.Wloáó esto 
de forma. Porc. Yo te perdono, 
quando Enrique te está oyendo, 
todo el pesar que me has dado, 
por el gusto que le has hecho. 
l)nq. Flérida, es este el papel? Dásele. 
Fler. Sí señor , por este mesnio 
fué ■llamado Federico; 
pero llegando Roberto, 
para que no le encontrase 
fué fuerza ocultarse luego, 
y volverme yo á mi casa, 
dexando en el quarto mesnio 
á Federico de Porcia, 
donde la muerte' le diéron, 
que de que no salió vivo 
muy bastante informe tengo. 

Mi esposo era Federico, 
y yo de su muerte vengo, 

Cárlos , á pedir justicia, 
siendo el informe que he hecho, 
para la averiguación 
de un delito tan horrendo. 

A esto á Torreblanca vine 
no hallándote en Dirun ; á esto 
te ha de obligar la razón, 
sino lo hace el sentimiento 
de estos suspiros que arrojo, Llora. 
de estas lágrimas que vierto. 
Justicia , Cárlos , justicia, 
porque si en ti no la encoentro, 
desde aquí en una clausura 
se la iré á pedir al Cielo. Vase . 
j Duq. Resolución de muger, 
que amaba : ya comprehendo 
todo este caso , y no está 
poco indiciado Roberto; 
mas para unir estos cabos 
es necesario mas tiempo, 
que el de un dia, que aunque pide 
ven- 


%% 


Quanto miente» los indicios. 


venganza mi sentimiento, 
entre venganza y justicia, 
á la justicia prefiero; 
y así , mientras lo averiguo, 
dexaré á Roberto preso: 
ola. Enriq. Señor. Sale. 

Duq. No salgáis, 

Enrique , de ese aposento, 
hasta que otra vez os llame, 
porque allí á Eduardo veo, 
y quiero darle ocasión 
para descubrir su intento: 
retiraos,Enrique. Enriq. Ya Retírase . 
lo hago. Porc. Qué será esto? 

Duq.X a llega Eduardo, y yo 
fingirme dormido quiero, 
para salir de cuidado, Siéntase . 

que me tiene tan inquieto. ' 

Sale Eduardo. Quise salir del Castillo, 
y los Guardas me impidiéron 
la salida , con que ya 
mi muerte reconociendo 
tan cierta , á pedir á Cárlos 
de mis yerros perdón vuelvo, 
confiado en que sa amor 
ha de perdonar mis yerros. 

Pero allí dormido está; 

yo quiero mudar de intento, * 

y aprovechar la ocasión, 

que aunque el perdonarme es cierto, 

también es vivir infame, 

y mi espíritu soberbio 

no es bien que lo sufra, qoando 

su muerte me ofrece un Cetro. 

Mas cómo saldré después ? 

ya topé cómo, diciendo, 

pues Enrique estuvo aquí, 

que fué Enrique quien le ha muerto, 

que de este modo también 

de Enrique y Porcia me vengo: 

ánimo pues , osadía. Saca la da%a. 

Duq. Ya en sus movimientos veo 
su traición , mas prevenido ap. 
le esperaré. Enriq. No comprehendo, 
si no es traición , lo que intenta 
Eduardo. Porc. Lo que veo 
no determino. Eduar. Así sale 
mi vida de los rezelos: 

F 


mucre á mis manos. ¡g 

Al irle á dar al Duque , sale Wi 
y quítale la daga , y le mata» 
Enriq. Traidor, 

muere á las mías primero,, 
que tal traición executes. 
Editar. Muerto soy. 

Duq. Traidor::- qué has hecho 
Enrique? Enriq. Guardar tu vl 
gran señor , que para esto 


no he menester que me 


llam e5 ' 


Duq. Xa he visto lo que te d*. 

ola. Salen todos ménos Fled* 
Rob. Señor , qué nos mandas ? 
Todos.Qoé es esto , señor? 


Duq. Que ha muerto ^ 

Enrique á Eduardo. Eduar» * * 


$ 


Cárlos, justamente muero: 
pues con ini muerte seguro 
quedas, pués yo quise ciego 
matarte : yo ai de Saxonia, 
faltando á lo que te debo, 
le di el aviso : yo en casa 
de Porcia la muerte fiero 
di á Federico , escalando 
su casa torpe y resuelto, 
por conquistar su desden: 
y pues mis culpas confieso, 
y muero , perdonad todos, 
porque yo (ay de mí!) Mont .L^ 5 
llevóselo Barrabas. 

Latir. X fué sin culparte. Roset»* 
Duq Retirad ese cadáver: . 

y pues que te han descubrí 
la verdad , viéndose quanto 
tantos indicios mintiéron, 
ven á mis brazos , EnriqQ®» 
y dale la mano luego „ , 
á Porcia. Enriq. Sí haré, sefl 
pues averiguado tengo 
quanto los indicios mienten» 
que á su lealtad se °P u ^. ef | 3 (Á* 
esta es mi mano. Porc. Y ^ 
es esta,querido dueño. Dale 
Rob. A tal dicha no replico. 

Todos. Porque tenga fin con e 
quanto mienten los indic' 0 ^ 
perdonad sus muchos y tííí ° * , 

n. . 


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r G®fl‘ Licencia : En Valencia , en la Imprenta de la Viuda de Josep 
en donde se hallará esta, y Otras de diferentes Títulos. Año *7 •'